De París a Estambul en el Orient Express

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Emblema
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Emblema

El símbolo de la compañía ferroviaria más famosa del mundo.

Restaurante
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Restaurante

Una de las mesas de uno de los restaurantes del tren, que cuentan con un esmerado servicio y una exquisita carta.

Fronteras
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Fronteras

El puente sobre el Danubio que enlaza Rumanía con Bulgaria, una de las muchas fronteras que el Orient-Express atraviesa.

Pasillos
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Pasillos

Pasillo de uno de los vagones, con el sabor del lujo tradicional.

Cabinas
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Cabinas

Una de las cabinas del Venice Simplon-Orient-Express que por la noche se convierten en acogedores dormitorios.

Mayordomos
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Mayordomos

Uno de los mayordomos que prestan sus servicios en el tren espera a que lleguen los pasajeros.

 

Servicios
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Servicios

Imagen de uno de los servicios con que cuenta el tren, adaptados con todas los avances que la comodidad del pasajero requiere.

Exquisitez
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Exquisitez

Aspecto de uno de los tres restaurantes del tren, a la altura de los mejores locales parisinos.

L’Étoile du Nord
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L’Étoile du Nord

El vagón restaurante “L’Étoile du Nord”, uno de los tres con los que cuenta el Orient-Express.

Atenciones
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Atenciones

A lo largo del viaje, los pasajeros son obsequiados con todo tipo de atenciones. Aquí, un camarero sirve el desayuno en una de las cabinas de pasajeros.

Formación
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Formación

Cada convoy dispone de personal especializado y formado en los mejores establecimientos del sector. Cuando el tren se aproxima a Estambul, el menú se elabora en colaboración con dos renombrados cocineros turcos.

El chef
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El chef

En una cocina de dimensiones microscópicas, el chef Christian Bodiguel es capaz de hacer milagros en los fogones.

Especialidad
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Especialidad

El chef Bodiguel es un especialista en preparar las deliciosas, y ya míticas chuletitas de cordero.

Cruzar Europa
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Cruzar Europa

El mapa del recorrido del Orient-Express, un periplo inolvidable y novelesco.

Castillo de Sinaia
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Castillo de Sinaia

Al igual que en el viaje original, en el castillo de Sinaia los pasajeros hacen una parada para conocer la que fue residencia veraniega del rey Carlos I de Rumanía.

Lavabos
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Lavabos

Un detalle del coqueto lavabo con agua caliente que esconde cada uno de los compartimentos del tren.

Budapest
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Budapest

Imagen de la sala presidencial de la estación de Nyugati, en Budapest.

Estambul
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Estambul

Una imagen al anochecer de la Mezquita Azul de Estambul, punto de partida y destino del míico recorrido desde París.

Andenes
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Andenes

Una magen con vista de los andenes en los que el Orient-Express va deteniéndose.

Admiración
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Admiración

El Venice Simplon-Orient-Express sigue despertando la misma admiración de siempre a su paso.

Según cuentan las crónicas de Henri Stefan Opper de Blowitz, corresponsal de The Times en París, el 4 de octubre de 1883 hubo un gran revuelo en la Gare de Estrasbourg de París. Decenas de personas se agolpaban expectantes alrededor de la plataforma del Orient-Express. El tren más lujoso de Europa, con el que sólo el joven belga George Nagelmackers se había atrevido a soñar, estaba a punto de iniciar su viaje inaugural con destino a la remota Rumanía vía Estrasburgo, Viena, Budapest, Bucarest y Giurgiu.

[¿Es posible decorar una casa como un tren? Pinche aquí]

Cuatro días después, una vez llegados a dicha localidad rumana, los 40 selectos pasajeros, entre los que se contaban aristócratas, magnates, diplomáticos, artistas y escritores de distintas nacionalidades, tuvieron que cruzar el Danubio en ferry, continuar en otro tren hasta Varna, en la costa búlgara del Mar Negro y allí embarcarse de nuevo en una travesía que duraba 18 horas hasta llegar por fin a la Constantinopla de aquellos días.

El propio Nagelmackers acompañaba a sus invitados colmado de satisfacción tras haber puesto en marcha el coche-cama más exquisito del mundo. La referencia la encontró en el estilo de viaje que el pionero George Mortimer Pullman instauró en Estados Unidos veinte años antes y una parte importante de la financiación corrió a cargo del rey Leopoldo II de Bélgica.

Además del clásico París-Estambul que sólo tiene lugar una vez al año (en septiembre),Orient-Express ofrece otras posibilidades de viajes a bordo de su mítico tren, el Venice Simplon-Orient-Express. El recorrido estandar va de París a Venecia (y viceversa), vía Zúrich e Innsbruck, y durante tres días. Sobre esta ruta, que se realiza semanalmente de marzo a noviembre, hay otras variaciones con paradas en Praga y Budapest.

Existe también la opción de comenzar el viaje en Londres, a bordo del otro tren histórico: el British Pullman y tras cruzar el Eurotunel, embarcar en Calais para continuar el recorrido normal desde París. Por último, un tercer tren de máximo lujo, el Eastern & Oriental Express, hace recorridos por Thailandia que se pueden combinar con el exótico crucero ‘Road to Mandalay’ que surca el río Ayeyarwadi, en Myanmar.

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