Inteligencia Artificial: una exposición sobre seres 'Más que humanos'

  • Pantalla completa
'Co(IA)existencia'
1 de 8
Comparte la fotografía
'Co(IA)existencia'

'Co(AI)existencia', de Justine Emard, refleja la relación entre datos y emociones humanas.

'Tulipanes'
2 de 8
Comparte la fotografía
'Tulipanes'

'Myriad' (Tulipanes), de Anna Ridler, demuestra el modo en que los algoritmos "aprenden" de los datos.

'AI no es mujer'
3 de 8
Comparte la fotografía
'AI no es mujer'

El trabajo de Joy Buolamwini 'AI no es mujer' explora cómo la Inteligencia Artificial puede ser discriminatoria frente a rostros de monorías raciales.

''Alter', 'Otro'
4 de 8
Comparte la fotografía
''Alter', 'Otro'

'Alter', de Hiroshi Ishiguro, se muestra en la exposición del Barbican. 

'Retratos'
5 de 8
Comparte la fotografía
'Retratos'

´PoemPortraits', la instalación de Es Devlin. 

 

'2065', de Lawrence Lek
6 de 8
Comparte la fotografía
'2065', de Lawrence Lek

La instalación '2065' de Lawrence Lek permite a los visitantes de la exposición explorar un futuro imaginario en el que los humanos tan solo se dedican a los juegos de vídeo.

'¡Qué adorable y precioso mundo!'
7 de 8
Comparte la fotografía
'¡Qué adorable y precioso mundo!'

'¡Qué adorable y precioso mundo!' es un trabajo artístico digital de TeamLab.

'Chatbots', tecnología de reconocimiento facial, vídeos e instalaciones recientes de Es Devlin y Lawrence Lek se exponen en la extensa muestra sobre Inteligencia Artificial inaugurada en el Barbican de Londres: 'Más que humano'.

En ella se manejan términos que para muchos no iniciados pueden suponer un verdadero galimatías. Por ejemplo, la palabra foránea que inicia estas líneas: 'Chatbots'. Pues bien, un chatbot es un programa de ordenador que mantiene una conversación por métodos auditivos o textuales. Dichos programas a menudo están diseñados para simular de manera convincente cómo se comportaría un no humano como compañero de conversación.

La exposición resulta fascinante, no solo por lo que muestra y anuncia, sino por la capacidad de interrelación y estímulo que el visitante experimenta en su recorrido. De hecho, además de proyectos de investigación recientes de centros como el MIT, la exposición incorpora maquinarias históricas como la precursora 'Enigma', que permitió descifrar los códigos nazis en la Segunda Guerra Mundial y contribuyó en gran medida a la victoria de los Aliados.

Pero la exposición recoge también algunos de los productos determinantes de la cultura contemporánea relacionados con la Inteligencia Artificial y la robótica, como las películas 'Blade Runner' o 'Frankenstein', y otras obras de arte referidas a la intersección de la naturaleza y la tecnología. 

"La inteligencia artificial es un elemento determinante del espíritu de esta época, y necesitábamos explorar la cuestión, tanto en lo que tiene que ver con el progreso científico, como en su influencia en la creatividad", resume el jefe del Barbican International Enterprises (BIE), Neil McConnon.

La exposición principal se abre con una mirada al judaísmo y el concepto de animismo, la atribución de un alma viva a todo lo que nos rodea, incluso los objetos inanimados. Es parte de la sección 'El sueño de la IA', que también analiza los primeros experimentos en alquimia y anima a considerar cómo la historia humana ha ido  preparado el terreno para nuestra relación actual con la tecnología.

La exposición –la más amplia e importante organizada hasta la fecha sobre la Inteligencia Artificial, sus orígenes y su proyección– permanecerá abierta en Londres hasta el 26 de agosto. Pero si no puede visitarla, hágalo al menos desde la web del centro: no tiene desperdicio.

www.barbican.org.uk

 

Reportajes
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios