La casa que en su día fue una estación de ferrocarril

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Planta inferior
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Planta inferior

Imagen panorámica de la planta inferior de la casa, con los generadores en el centro. Berherat-Kioes trabajó alrededor de la maquinaria existente para crear un área de entrada, cocina y comedor en este espacio de techos altos, bañado en luz natural a través de altas ventanas arqueadas. (Foto: Richard Powers)

Comedor
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Comedor

Espacio del comedor con lámparas de Skygarden para Flos. La arquitecta añadió un entrepiso en un extremo que ahora contiene su estudio. Y arriba, otro gran espacio industrial fue transformado en una sala de estar, con un ventanal sobre el valle de Gstaad. (Foto: Richard Powers)

Diseño único
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Diseño único

Rincón de uno de los diversos espacios del comedor. Las lámparas son de Skygarden para Flos. (Foto: Richard Powers)

Antiguo panel de control eléctrico
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Antiguo panel de control eléctrico

Junto a la mesa del comedor, se ha integrado ahora una chimenea. (Foto: Richard Powers)

Salón
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Salón

Un cuadro de Ugo Rondinone ocupa casi por completo una de las paredes del salón. Bertherat-Kioes diseñó una gran suite principal y convirtió la casa adyacente, en su día del encargado de la estación, en dormitorios para los niños y sus invitados. (Foto: Richard Powers)

Esquina del salón
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Esquina del salón

Con vistas al exterior desde la ventana, la tela de la pared está fabricada con Arpin, según los colores y el diseño de Bertherat Kioes. (Foto: Richard Powers)

Edificio norte
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Edificio norte

Una escalera de pino en el edificio norte conduce a los dormitorios. (Foto: Richard Powers)

Sala de estar
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Sala de estar

Sillón de Hans Wegener y taburete de Philippe Cramer en un baño de madera y hormigón. (Foto: Richard Powers)

Paneles de madera
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Paneles de madera

La contaminación y deshechos industriales acumulados en el edificio y en el jardín circundante obligaron a remover casi un metro de suelo del nivel inferior de la casa y de los alrededores. También el suelo de hormigón sobre el que se asentaba el generador, visiblemente dañado, tuvo que ser reemplazado, una oportunidad perfecta para instalar la calefacción por suelo radiante. (Foto: Richard Powers)

Grandes generadores
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Grandes generadores

Uno de los dos grandes generadores que la reforma decidió conservar. (Foto: Richard Powers)

Elementos personales
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Elementos personales

Una chimenea, construida con paneles de madera colocados en horizontal. Muchos de los elementos del equipamiento fueron diseñados por la propia Bertherat-Kioes. “La región es absolutamente hermosa –dice la arquitecta–. Puedes hacer todo tipo de esquí, caminar durante horas... Utilizamos el tren para llegar a las pistas o para venir desde Ginebra. El paisaje es maravilloso”, sostenía. (Foto: Richard Powers)

Pura armonía
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Pura armonía

Un espíritu de simplicidad y formas lineales imprime armonía al conjunto. (Foto: Richard Powers)

Dos grandes generadores presiden la cocina de la casa de montaña de la arquitecta Antonie Bertherat-Kioes. Junto a la mesa de comedor hay un gran panel de control eléctrico de principios de 1900, ahora con una chimenea integrada.

La casa que Bertherat-Kioes comparte con su esposo y sus cuatro hijas fue una vez una estación de ferrocarril de la línea Montreux-Oberland Bernois, cuyos trenes todavía paran en la plataforma exterior. La arquitecta ha transformado el edificio en un cálido y peculiar refugio.

Bertherat-Kioes y su familia, todos aficionados al esquí, aman la montaña. Ya tenían un chalet cerca de Zermatt, pero les atrapó Gstaad, la belleza de su paisaje y el encanto tranquilo de los valles circundantes. Buscaban una pequeña granja, con estructuras que pudieran remodelar, pero no lograron encontrar nada hasta que se toparon con la casa-estación de Gruben.

Situada en una pequeña aldea en las afueras de Gstaad, representaba una inusual pero tentadora oportunidad. La conversión de la estación representó un gran desafío que aquí contamos.

 

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