Lugares de leyenda: de la isla de Freddie Mercury a la ciudad del futuro

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Zanzíbar | La isla de Freddie Mercury
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Zanzíbar | La isla de Freddie Mercury

A orillas del Índico, frente a las costas de Tanzania, se extiende un pequeño archipiélago cuya isla principal le da nombre y se ha convertido recientemente en el paraíso de las lunas de miel gracias a la proliferación de resorts. Allí nació Freddie Mercury, voz e imagen de Queen, un grupo que nunca ha perdido el favor del público y que vuelve a estar de actualidad gracias a la última película. Entonces todo aquello era territorio británico y el padre del futuro cantante, oriundo de la India y practicante del zoroastrismo, ejercía allí de funcionario colonial. La familia se trasladó a la capital del Imperio en plena revuelta por la independencia, en 1964. (Ilustración: Jacobo Pérez-Enciso)

Aspen | El blanco de todas las miradas
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Aspen | El blanco de todas las miradas

En torno a una población que no llega a 10.000 habitantes se desarrolla una frenética actividad en los meses de nieve, gracias a cuatro enormes áreas dedicadas al deporte blanco y una notable cantidad de hoteles de ensueño, dotados, por supuesto, de los mejores servicios y tiendas. Como valor añadido, el viaje de fin de año a Colorado y sus Montañas Rocosas ofrece la posibilidad de cruzarse con la crème de la crème: allí tienen casa Kevin Costner y Roman Abramovich, Mariah Carey y Martina Navratilova, John Oates y Don Henley, Michael Douglas y Charlie Sheen. Y para huir del ajetreo, también se puede esquiar fuera de pista sobre enormes extensiones de nieve en polvo. (Ilustración: Jacobo Pérez-Enciso)

Viena | Para palmeros
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Viena | Para palmeros

¿Quién no ha deseado alguna vez dar palmas mientras suena la Marcha Radetzky al ritmo que impone la batuta, este año, de Christian Thielemann? Dudo mucho que a estas alturas quede alguna butaca libre, pese a lo exorbitante de los precios, pero quizás sea posible todavía, rascándose el bolsillo y moviendo algunas influencias, asistir al ensayo general del 30 de diciembre, o al llamado Concierto de Fin de Año, todos ellos, naturalmente, en el mítico Musikverein. No podrán buscarnos amigos y familiares en las imágenes televisadas, pero es más que probable que el efecto sea muy parecido. En último caso, siempre puede seguirse el concierto desde la cama del hotel, a ser posible en pareja, después de una buena fiesta, ya sea con valses de Strauss o con electrónica local, que es francamente buena: en la capital austriaca abundan los hoteles estupendos y hay tantas cosas que ver y que hacer... (Ilustración: Jacobo Pérez-Enciso)

Dubái | Un fin de año en el futuro
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Dubái | Un fin de año en el futuro

Una naturaleza exigente e impositiva, una arquitectura inconcebible, un nivel de lujo extraordinario, una ciudad que ama y cultiva el secreto tanto como el control, un país que pone las bases de un porvenir en el que el petróleo no tendrá tanta importancia. Los grandes museos de occidente y las grandes universidades norteamericanas plantan sus reales en las arenas pavimentadas de los emiratos, garantizando al visitante la venta de alcohol dentro del hotel, que, a ser posible, será el Burj-el Arab. Y como actividades complementarias, recorridos por el desierto, visitas raudas a otras ciudades de ciencia-ficción, tiendas y restaurantes exclusivos. (Ilustración: Jacobo Pérez-Enciso)

Estambul | La gran encrucijada
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Estambul | La gran encrucijada

Un destino urbano sin fin, una megalópolis extendida entre dos continentes y separada por el extraordinario espacio físico del Bósforo. Pocas ciudades del mundo ofrecen una oferta monumental como la antigua capital de tres imperios: el romano, el bizantino y el turco. Mezquitas, bazares, palacios, iglesias, murallas, parques, pequeños puertos y una población residente y flotante que da sentido al vocablo ‘cosmopolita’. Si a eso sumamos el Cuerno de Oro, una gastronomía excelsa (no demasiado light, es cierto), una hostelería de primera, la huella de los espías que la poblaron en la II Guerra Mundial y las ficciones criminales que allí fraguaron ilustres como Agatha Christie y Eric Ambler, no hay ni un solo segundo para aburrirse. (Ilustración: Jacobo Pérez-Enciso)

Nueva Zelanda | La magia no la puso Gandalf
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Nueva Zelanda | La magia no la puso Gandalf

‘La comunidad del anillo’, la trilogía cinematográfica de Peter Jackson, ha convertido Nueva Zelanda en destino turístico apetecible. A los espléndidos paisajes naturales que en ella se exhiben se unen iniciativas más kitsch, como la preservación de ciertos decorados como el del poblado de los Hobbits. Y, sobre todo, un montón de actividades relacionadas con una naturaleza exuberante: senderismo de alta montaña, safaris en helicóptero sobre picos y cataratas, descensos de aguas bravas… (Ilustración: Jacobo Pérez-Enciso)

Mora de Rubielos | Piedras, picos y trufas
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Mora de Rubielos | Piedras, picos y trufas

Cercano y asequible, ideal para viajes cortos. En efecto, Teruel existe y existe también su provincia, una de las más despobladas de la España interior y también una de las más sorprendentes. Y aunque goza de menos fama que Albarracín o las poblaciones del Maestrazgo, Mora de Rubielos –enclavada entre las sierras de Javalambre y Gúdar, además de presumir de su castillo, su excolegiata o su plaza de las Monjas–, es la capital de la trufa negra en España… aunque con frecuencia el producto local se comercializa bajo marcas francesas. Por eso la comarca ha sabido atraer visitantes que practican el trufiturismo. Algo que solo puede acompañarse de un nivel de restauración y alojamiento más que notable. (Ilustración: Jacobo Pérez-Enciso)

Historias, personajes y experiencias que alimentan el magnetismo de siete enclaves únicos de visita obligada, para despedir el año.

Desde Zanzíbar, la isla que vio nacer a Freddie Mercury –en la que evitando la muy contaminada costa norte se puede hacer una más que interesante excursión marítima, adentrarse en la selva de Jozani, visitar los edificios históricos de Stone Town y recorrer los campos de especias y frutas a la espera del lugareño que nos conduzca–, hasta la espectacular Dubái, con experiencias imposibles en otros lugares.

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