Calas, playas, parques naturales... Diez rincones idílicos para desconectar

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Sarakiniko, Grecia
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Sarakiniko, Grecia

Una de las playas más famosas del mundo por su apariencia "lunar". Perteneciente a la Isla de Milos, esta playa está formada por rocas volcánicas erosionadas tras miles de años de oleaje y viento. Asimismo, el turquesa de sus aguas cristalinas contrasta con el color blanquecino de unas piedras por las que cada año pasan millones de personas buscando un lugar que no cumpla con los cánones de las playas estándar.

Barayo, Asturias
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Barayo, Asturias

Las dunas y marismas de la Playa de Barayo hacen de este lugar una de las reservas naturales más espectaculares de nuestro país. Roca, arena, acantilados, vegetación, bosques, mar. Todo está reunido en una playa de alrededor de 600 metros de longitud donde el valor ecológico de su paisaje y su ecosistema colocan a Barayo como objeto de estudio.

Calanque d´En-Vau, Francia
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Calanque d´En-Vau, Francia

Situado en la Provenza, cerca de Marsella, este parque natural de la costa francesa es un ejemplo muy característico del paisaje de esta zona. Con 20 kilómetros de largo, en este calanque (no hay traducción para nuestro idioma, así que se puede decir que es un nicho ahuecado por la erosión de un antiguo río) no se permite el tránsito de coches, existen horarios y en verano solo se puede acceder a él en bote. Aunque, una vez allí, su magnánimo paisaje causa diversas emociones, y ninguna está relacionada con el cansancio.

Três Irmãos, Portugal
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Três Irmãos, Portugal

En el Algarve se encuentra La Playa de los Tres Hermanos, un lugar en el que hasta su "puerta" de entrada es natural. La piedra, las aguas verdes y la fina arena crean unas calas (en plural) únicas, dependiendo de donde esté el nivel del mar.  

Siroktabe, Indonesia
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Siroktabe, Indonesia

Un paraíso perdido en el que difícilmente se coincide con otro viajero. El turismo de esta zona está destinado a aquellos que viajan entre islas de una manera "aventurera" (entre otras cosas, todo lo que se come tiene que ser recogido de la misma naturaleza). Aunque pueda parecerlo no es un lugar paradisíaco peligroso; solo es una isla abandonada en la que se puede estar disfrutando de una vegetación y un mar salvajes sin guías. 

Es Canaret, Islas Baleares
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Es Canaret, Islas Baleares

Esta cala, situada en la parte norte de Ibiza, es desconocida hasta para los más asiduos de la isla. Casi siempre vacía, esta zona rocosa de aguas turquesas era, hasta hace poco, innacesible. Un matrimonio alemán, dueños de la casa que se ve en la imagen, crearon un camino para que cualquier viajero pudiera descansar en uno de los parajes menos famosos de la transitada isla. 

Shell Beach, Australia
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Shell Beach, Australia

Son 60 kilómetros de conchas que sustituyen a la habitual arena de las playas paradisíacas. Y esta también lo es. La caracola Cardiid, la de Hamelin o la Corazón son las responsables de este paisaje: se siente cómodas en este lugar dado su alto contenido en sal. Asimismo, la poca profundidad de sus aguas cristalinas hace que cada vez más turistas exclusivos de todo el mundo vayan a Australia a admirar la belleza de la naturaleza. 

The Baths, Islas Vírgenes Británicas
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The Baths, Islas Vírgenes Británicas

Otro parque natural, en esta ocasión, de origen volcánico. Este rincón, situado en la bahía del Diablo, es uno de los parajes más emblemáticos del Caribe por sus rocas, que forman piscinas naturales ideales para descansar. Asimismo, la biodiversidad hace de este lugar un paraíso único para los buceadores.

La Digue, Seychelles
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La Digue, Seychelles

Quizá, la más conocida de las Islas Seychelles. Sus rocas de granito son inconfundibles, y las fotografías de este lugar copan los fondos de pantallas y los calendarios de miles de personas. El viaje para llegar a la isla, en barco, ya permite vislumbrar unas rocas que tienen más de 650 millones de años. Su perfecta armonía con la vegetación del lugar y con las cristalinas aguas que las rodean son un aliciente perfecto para no perderse una de las maravillas naturales de nuestro planeta.

The private lake, Islas Filipinas
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The private lake, Islas Filipinas

El nombre 'The private lake' no puede ser más explícito. Es, básicamente, una isla de alquiler en la que se puede disponer de un lago privado al que se le tapa la única entrada al mar que tiene para que ni los pescadores de la zona puedan empañar el paisaje. Un lugar único, abandonado y privado. 

No es fácil encontrar un lugar en el que descansar de verdad. La multitud, el ruido, la arena o la suciedad no permiten que se disfrute de la tan ansiada tranquilidad que se busca en vacaciones. Pero no hay que acomodarse ni conformarse con lo que prometen los catálogos de viajes.

Gentleman presenta diez playas, diez rincones repartidos alrededor del mundo (dos de ellos en nuestro país) que no solo ofrecen descanso al que los visite, sino que también aseguran que, una vez que se vuelva a casa, no se olvidarán jamás.

Propuestas únicas, desde calas escondidas a playas de belleza inigualable, pensadas especialmente para el turista selectivo que rechaza la masificación de los meses tradicionales de verano. 

 

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