Visitamos las fascinantes oficinas de Viktor & Rolf en su 25 aniversario

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Viktor Horsting (a la izquierda) y Rolf Snoeren posan en uno de los ventanales que adornan la fachada del edificio del siglo XVII que acoge sus oficinas en Ámsterdam. (Fotografía: Kasia Gatkowska)

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La impresionante fachada, que exhibe hasta siete amplios ventanales a lo ancho –algo más de 18 metros en total–, con unas majestuosas escaleras que conducen a la entrada de estilo dórico, se sitúa en la zona más adinerada de este llamado Canal de Caballeros, inmortalizado en la famosa pintura Golden Bend, del pintorholandés Gerrit Adriaensz Berckheyde (siglo XVII), que puede admirarse en el Rijksmuseum, situado a un tiro de piedra de donde nos encontramos. (Fotografía: Kasia Gatkowska)

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Tras una vidriera, un escudo con las iniciales de la firma escenifica el éxito alcanzado. 

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Una de las salas de reuniones de la oficina gozan de vistas al que es probablemente el tesoro más delicioso de la casa: un jardín profusamente poblado y ornamentado.

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Las ventanas estilo imperio, los techos con bajorrelieve y los anchos muros –con una virtuosa Prudencia en la cúspide, como esperando la entrada de los señores de la casa–, los sueños de mármol y los paneles, la carpintería de lujo que incluye el armamento original de la familia y los impresionantes y brillantes detalles de mármol rojo y blanco, conservados en gran parte de la restauración acometida en el siglo XVIII en la vivienda con fidelidad al estilo Luis XIV, permanecen aún, en excepcionales condiciones incluso.

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Las oficinas de Viktor & Rolf se encuentran en la zona más adinerada del llamado Canal de los Caballeros (Herengracht) de la capital holandesa, inmortalizado en las pinturas de Gerrit Adriaensz Berckhey.

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A pesar de lo que podría sugerir la meticulosa ejecución que caracteriza sus creaciones(en la imagen, algunos bocetos), o su trabajo concienzudamente conceptual, Viktor Horsting y Rolf Snoeren se muestran tan cercanos a la tierra, sencillos, abiertos y relajados como cuando se desenvuelven en las más altas cumbres de la arena de la moda.

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La casa, con su monumental grandeza y riqueza histórica, encaja a la perfección con Viktor & Rolf. Una vez dentro, no es difícil sentirse bienvenido, en una atmósfera tan restringida como íntima, pero abierta a grandes y un tanto alocadas ideas.

Fueron necesarios varios años, e incluso el asesoramiento de un chamán, para que los diseñadores de moda holandeses Viktor Horsting y Rolf Snoeren se decidieran a desembarcar en la que es ahora su imponente oficina: un señorial edificio del siglo XVII, residencia de un antiguo alcalde de la ciudad, estratégicamente situado junto a uno de los canales más antiguos de Ámsterdam.

Ahora, unos ocho años después de que ambos se mudaran junto a su staff a este nuevo estudio, la pareja de artistas –hay pocos que pongan en duda la oportunidad de esta definición en su caso– ha logrado filtrar el aire polvoriento acumulado en las habitaciones por el paso de los siglos, pero lo ha hecho con el máximo respeto, con confianza incluso, adaptándose a tan singular espacio.

Ellos han sido amigos, el mejor amigo, la mayor parte de sus vidas. “Hemos crecido juntos desde un poco después de la pubertad”, explica Rolf. “Cuando nos conocimos en la escuela de arte, nos sentimos mutuamente inspirados por el trabajo del otro. Y supongo que ambos aspirábamos a protagonizar una aventura similar, así que nos convertimos en buenos amigos”, añade Viktor.

Echando la vista atrás a esos primeros años, concluyen que, en realidad, nunca tomaron la decisión de crear una marca de moda o un negocio juntos. “Simplemente empezamos a trabajar juntos y hemos seguido haciéndolo hasta hoy”. De hecho, Viktor y Rolf no se convirtieron en Viktor & Rolf hasta que consiguieron los tres principales premios en el prestigioso concurso internacional post grado de moda de Hyeres, en el sur de Francia, en 1993. Y así empezó.

EL ARTE DE INVENTAR
En el caso de Viktor & Rolf no es en absoluto descabellado emparejar el concepto de arte junto al de moda. Empujados por la ambición compartida de proponer cosas más allá del estilo de la temporada, un nivel superior, han sido capaces de cautivar a su audiencia durante un cuarto de siglo (aniversario que conmemora ahora una exposición, del 27 de mayo al 30 de septiembre, en el Kunsthal de Rotterdam).

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