Leyendas, paisaje y gastronomía en Perú, un viaje de contrastes

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Capital culinaria mundial
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Capital culinaria mundial

El tiempo es oro cuando se está en un epicentro de tendencias de cocina a nivel mundial, del que bebe todo gourmet que se precie. Aunque resulta difícil rebatir que, desde todos los puntos de vista excepto el culinario, lo llamativo de Perú está en realidad fuera de Lima. 

Gastronomía mestiza por definición
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Gastronomía mestiza por definición

La gastronomía peruana es famosa en el mundo entero por la impresionante variedad y la altísima calidad de sus materias primas (por ejemplo, hay centenares de tipos de papas). Sobre estas líneas, un plato de Miraflores Park Hotel, de Lima.

Mezcla de mezclas
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Mezcla de mezclas

Hay muchos platos en perú que surgieron de la fusión cuando ni siquiera existía el término. El mejor ejemplo de ello es la cocina criolla.

Discípulos y nuevas generaciones
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Discípulos y nuevas generaciones

Para tantear a las nuevas generaciones, no hay que pasar de largo por Central, donde Virgilio Martínez, discípulo de Acurio, entona su propia sinfonía con creaciones sorprendentes como el atún confit en 6 grados o el pulpo al carbón morado.

Diversidad cultural
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Diversidad cultural

El restaurante Mesa 18, por su parte, es perfecto para acercarse a la cocina nikkei, de la mano de su chef, Toshiro.

Cevicherías, templos del Perú
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Cevicherías, templos del Perú

Para probar buenos ceviches al estilo tradicional, El Pez Amigo es una dirección a tener en cuenta. Aunque, con seguridad, se puede entrar en cualquier cevichería de Lima y salir completamente complacido.

Un tren rumbo al cielo
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Un tren rumbo al cielo

El exclusivo tren Hiram Bingham, de Orient-Express, toma su nombre del historiador y explorador estadounidense que impartía clases en Yale cuando se embarcó en una expedición que le llevó a redescubrir, a los ojos occidentales, la grandiosidad de Machu Picchu (1911).

De Ollantaytambo a Aguas Calientes
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De Ollantaytambo a Aguas Calientes

Vagones forrados de maderas nobles y mesas preparadas con primorosos manteles de hilo, finas vajillas y cuberterías de plata acogen a los pasajeros en la estación de Ollantaytambo. El viaje hasta la estación de Aguas Calientes, la más cercana a Machu Picchu, dura lo que ocupa un almuerzo con café. 

A los pies del Machu Picchu
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A los pies del Machu Picchu

El Sanctuary Lodge es la única opción de alojamiento a los pies de Machu Picchu. Gracias a su envidiable localización, a apenas 50 metros de la entrada al recinto, puede el huésped liberase del madrugón que requiere estar a la hora perfecta en el lugar preciso. Es decir, divisar, a primera hora de la mañana, el deslumbrante conjunto protegido por la UNESCO en toda su magnificencia y con el Huayna Picchu, la montaña nueva, de frente. 

La obra maestra de los incas
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La obra maestra de los incas

Después de invocar el culto al astro rey, como hacían los constructores de Machu Picchu, toda una vida se quedaría corta para recorrer y sentir las ruinas, entrando aquí y allá, alzando la vista cada poco tiempo para quedarse pasmado con la tremenda magia que acumula este lugar. 

Un valle sagrado
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Un valle sagrado

Antes de instalarse en Cuzco, es una buena idea dirigirse al Valle Sagrado, en los Andes peruanos, para empezar a aclimatarse progresivamente a esa altura de la que tan diligentemente nos estamos protegiendo. El trayecto, que sobrepasa por poco una hora de duración, discurre entre sobrecogedores paisajes desérticos que recopilan todas las gamas de ocres para dejar despuntar las cumbres nevadas de la cadena montañosa a lo lejos. 

No es tan fiero el león como lo pintan
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No es tan fiero el león como lo pintan

Aterrizando de golpe a más de 3.500 kilómetros sobre el nivel del mar, es posible que el mal de altura se haga notar inmediatamente. Aunque, por lo general, no es tan fiero el león como lo pintan, y basta con seguir algunos consejos básicos (no comer mucho, beber abundante agua, caminar despacio o no ingerir alcohol) para que sus efectos no pasen de una leve sensación de mareo.

Capitales históricas
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Capitales históricas

Para cambiar de ambiente hay que pasear por el casco histórico de Cuzco, salpicado por pequeñas iglesias con retablos y esculturas que serían reverenciados en cualquier gran museo del mundo. 

Lima es la puerta de entrada a Perú y una capital rara, como raro sería mirar su cielo y no hallar en él esa omnipresente tonalidad plomiza. Pero que nadie se llame a engaño. En la ciudad a la que el Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, acaso su hijo más ilustre, ha honrado con cientos y cientos de páginas, no llueve casi nunca. En marzo, los termómetros suelen marcar temperaturas de 30º de máxima y 20º de mínima.

Asimismo, a un lado y a otro del curso del río Urumbamba, se extienden unas tierras veneradas por los incas dada su extrema fertilidad. El pueblo amerindio aprendió a sacarles aún más partido, desarrollando sofisticados sistemas de cultivo, como queda patente en los bancales concéntricos de Moray. El que fuese el granero que un día alimentó al poderoso imperio se extiende entre Pisac hasta Ollantaytambo.

Del hervidero gastronómico que es Lima al sueño de alcanzar las míticas ruinas de Machu Picchu. Este es un viaje de contrastes, que parte de los restos de un pasado colonial, sobrevuela desiertos, altiplanos y montañas y, finalmente, aterriza en un presente envuelto en leyendas. / Fotografía: JUAN SERRANO CORBELLA

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