Una casa mágica. Los sueños decorativos de Piero Fornasetti

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Sala de estar azul
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Sala de estar azul

La sala de estar azul, con butaca, sofá y mesa de café en bambú de los años 50, espectacular biombo de Fornasetti, y parte de la colección de libros de Piero y la de vinilos y cedés de Barnaba.

Sala de estar verde
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Sala de estar verde

Sala de estar verde con dos sofás Chester de los años 60, enfrentados y tapizados en cuero blanco, sobre la alfombra Pavimento, de Fornasetti. En la pared, impresión de una columna romana de Piranesi.

Dormitorio
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Dormitorio

En el dormitorio, con la pared decorada con nubes, la cómoda curva Architettura, de Fornasetti, un espejo italiano de madera dorada del siglo XVIII y una silla francesa.

Un refugio lleno de detalles
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Un refugio lleno de detalles

Escalera con suelo de terrazo, papel mural Gerusalemme y espejo Canneté, cóncavo y rodeado por cuatro pequeños espejos convexos, con marco truncado en forma de pirámide, todo de Fornasetti.

Escritorio
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Escritorio

Escritorio Riga e squadra, diseñado por Barnaba, basado en piezas originales diseñadas por Gio Ponti en los 1950, y producidas en el Atelier Milanese de Fornasetti. Está rodeado por una colección de piezas inspiradoras.

El cajón de los sueños
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El cajón de los sueñosCarpetas y cajones que contienen imágenes de archivo de los años 50 y 60, revistas, libros y grabados antiguos, divididas por temas. La colección de documentos sobre artes aplicadas de Fornasetti conformó un archivo que proporciona ideas y patrones para desarrollar.
Decoración
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DecoraciónMesa Strumenti Musicali, cómoda curva Leopardo y espejo Cameo, todo de Fornasetti. El armario italiano de nogal, del siglo XIX, se usaba para las capas de los Carabinieri, y es una de las piezas de la colección de muebles antiguos de Piero Fornasetti
Entrada del jardín
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Entrada del jardín

Puerta de entrada del jardín al estudio con la obra Arlecchino con tavolozza grabada en ácido sobre vidrio templado, 1948.

Cocina de diseño
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Cocina de diseño

En la cocina, mesa y sillas de madera lacada, pintadas a mano.

Baño
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Baño

En el baño, azulejos de cerámica Tema e Variazioni, de Cerámica Bardelli.

El diseño como unión
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El diseño como unión

La vivienda se compone de una intrincada red de habitaciones y corredores. Entre los interiores más llamativos destaca el apartamento de invitados de la planta baja, que Barnaba pone a disposición de estudiosos y coleccionistas del trabajo de su padre, para quienes todo está cuidadosamente archivado y a mano. 

El propietario de la magia
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El propietario de la magia

Barnaba Fornasetti en la cocina de su casa. Los suelos, sillas y frentes de muebles están decorados con motivos recurrentes del artista, como el papel de periódico y las mariposas. La araña de cristal de Murano es una reproducción de una antigüedad. En el centro de la mesa, una escultura de cerámica de Fausto Salvi.

Una cuestión familiar
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Una cuestión familiar

Esta Villa Milanesa, situada en el barrio universitario de la ciudad, lleva habitada por la familia Fornasetti durante más de un siglo. Pietro, el abuelo, importador de máquinas de escribir alemanas, la compró a finales del XIX y en ella nació y murió su hijo mayor, Piero Fornasetti (1913–1988), un artista multifacético para quien la casa se convirtió en un lienzo en blanco donde desplegar su ferviente creatividad. 

Esta Villa Milanesa, situada en el barrio universitario de la ciudad, lleva habitada por la familia Fornasetti durante más de un siglo. Pietro, el abuelo, importador de máquinas de escribir alemanas, la compró a finales del XIX y en ella nació y murió su hijo mayor, Piero Fornasetti (1913–1988), un artista multifacético para quien la casa se convirtió en un lienzo en blanco donde desplegar su ferviente creatividad. Con el tiempo, se convirtió en un testimonio viviente de su estilo ecléctico y surrealista. Ahora la mantiene y desarrolla su hijo Barnaba, que la ha convertido en su hogar y lugar de trabajo, decorándola con una mezcla de diseños emblemáticos de su padre y algunas antigüedades.

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La vivienda se compone de una intrincada red de habitaciones y corredores. Entre los interiores más llamativos destaca el apartamento de invitados de la planta baja, que Barnaba pone a disposición de estudiosos y coleccionistas del trabajo de su padre, para quienes todo está cuidadosamente archivado y a mano. Allí se ha situado una elegante sala de estar con un par de sofás Chester blancos y, muy cerca, la espaciosa cocina con frentes de vidrio que dan al patio del jardín que rodea la casa.

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Piero Fornasetti fue uno de los talentos creativos más originales del siglo XX, pues forjó un vocabulario visual instantáneamente reconocible y siempre atractivo para las nuevas generaciones de artistas. Fue pintor, grabador, escultor, coleccionista, diseñador, sofisticado artesano, decorador, galerista y creador de más de 13.000 productos. Un legado que su hijo ha sabido conservar. Gran parte del mejor mobiliario de la casa fue resultado de la colaboración del diseñador con el arquitecto Gio Ponti, con quien, después de la Segunda Guerra Mundial, formaron un grupo de brillantes arquitectos, industriales y artesanos que hicieron de la ciudad el nuevo epicentro del diseño contemporáneo durante décadas.

Barbaba Fornasetti, rebelde en su juventud y hoy un auténtico dandy contemporáneo, mantiene viva la memoria y la obra de su padre montando exposiciones, abriendo la casa museo a los especialistas, e incluso produciendo y creando nuevas colecciones con mucho sentido del humor. Es particularmente apreciada su línea Litomatrice, una serie de muebles revestidos con placas litográficas de zinc, utilizadas en los años cincuenta por Piero Fornasetti.

Hoy la marca Fornasetti sigue viva por la gestión de Barnaba, que exporta el 80 % de su producción a Estados Unidos sin haber hecho nunca publicidad. La vigencia de su lenguaje se debe al universo fantástico e irreal que propone: creaciones intemporales con un gusto refinado e irónico. Barbaba, digno heredero, es el perfecto hilo conductor, que consigue que parezca que nada ha cambiado, aunque nada siga igual. 

Fotografía Laura Fantacuzzi y Maxime Galati Fourcade

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