Secretos de alcoba: de Sadam Husein a Marilyn Monroe

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Al estilo Dalí
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Al estilo Dalí

Alcoba realizada por Salvador Dalí, en Figueras.

La alcoba que vio nacer a Shakespeare
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La alcoba que vio nacer a Shakespeare

la habitación de la casa de Stratford-upon-Avon, en el condado inglés de Warwickshire, en la que se supone que nació el dramaturgo William Shakespeare (1564-1616).

La alcoba de Sadam Husein
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La alcoba de Sadam Husein

Un sargento de EE UU en la alcoba de Sadam Husein, Bagdad, 2003.

Sophia Loren en su casa romana
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Sophia Loren en su casa romana

La actriz italiana Sophia Loren (1934), casada desde 1957 con el productor Carlo Ponti, retratada en los años sesenta en la alcoba matrimonial de su casa romana.

¿La última noche de Marilyn Monroe?
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¿La última noche de Marilyn Monroe?

La habitación de Hollywood (California, EE UU) en la que, en agosto de 1962, fue hallado el cuerpo sin vida de Marilyn Monroe.

El descanso de la stripper
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El descanso de la stripper

La alcoba de la stripper Shortie, en un hotel de Carolina del Sur (EE UU), en 1973.

A lo Kubrick
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A lo Kubrick

El director Stanley Kubrick en el set de 2001, Una odisea del espacio (1966).

Simplemente, Borges
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Simplemente, Borges

Imagen del escritor en su alcoba de Buenos Aires, 1983.

Alcoba real
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Alcoba real

Imagen de 1960 que muestra la alcoba de la reina María Antonieta de Francia en el Palacio de Versalles, en París.

Casa de muñecas
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Casa de muñecas

Casa de muñecas perteneciente al Museo de Arte e Historia de Ginebra (Suiza).

frío acogedor
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frío acogedor

Alcoba de hielo en el Ice Hotel de Suecia.

Nido de amor
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Nido de amor

El diseñador francés Paul Poiret con su esposa en su alcoba de París (1925), decorada por él mismo. Tras ellos, una pintura de Van Dongen.

Son muchos los caminos que conducen a una habitación: el nacimiento, el reposo, el sueño, el deseo, el amor, la meditación, la lectura, la escritura, la búsqueda de uno mismo o de Dios, la reclusión voluntaria o forzada, la enfermedad, la muerte...

[Lea aquí: Camas para todos los gustos y oficios]

En estas diagonales se asientan varios de mis centros de interés: la vida privada, que allí se resguarda de forma distinta en las diferentes épocas; la historia social de la vivienda, la de los trabajadores deseosos de encontrar una “habitación en la ciudad"; la de las mujeres que buscan una “habitación propia”; la historia carcelaria polarizada por la celda; la historia estética de los gustos y los colores, descifrada en la acumulación de objetos e imágenes, y los cambios de decoración, el paso del tiempo que les es consustancial, que no es el tiempo que pasa, como decía Kant; sino las cosas. La alcoba cristaliza las relaciones entre espacio y tiempo.

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