De Roosevelt a Trump, los mejores retratos de los presidentes de EE UU

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Franklin Delano Roosevelt
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Franklin Delano Roosevelt

La crisis ha hecho que sea hoy el político más recordado de la historia. Su rostro habla de cierta clase de bondad, de una energía notable, de calidad humana. Roosevelt (1842-1945) fue el hombre que se acordó de Lord Keynes y maniobró la ingobernable nave del Crash del 29 hasta conseguir en dos mandatos presidenciales la recuperación de su país, que arrastró luego la del mundo occidental. Tras el hundimiento de la bolsa y de la banca, Roosevelt hizo caso del economista británico y logró el milagro a base de fuertes y mantenidas inversiones públicas. Luego, metió a su país en la guerra contra el Eje hasta contribuir a obtener la victoria aliada. ¡Qué tiempos! ¡Qué políticos!

Dwight D. Eisenhower
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Dwight D. EisenhowerNinguneada la España de Franco durante los años cuarenta por el mundo mundial, la aparición del Enemigo en forma de Unión Soviética, el antiguo aliado convirtió a nuestro triste y pobre país en un útil portaviones para almacenar y pasear armas nucleares (vid. Palomares). A cambio, vino Ike (más conocido como Mr. Marshall), el viejo comandante de las fuerzas norteamericanas en la Segunda Guerra, y pagó el favor con leche en polvo para los niños pobres de este atrasado rincón de la tierra, e inversiones que engordaron las arcas del Estado. Eisenhower (1890-1969) será siempre, para nosotros, el mecenas visto y no visto de la grandísima película de Berlanga.
John F. Kennedy
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John F. KennedyApuesto, bien casado, moderno, Kennedy (1917-1963) fue el presidente que gobernó EE UU en la primera era dorada del rock. Aunque su asesinato fue la gran noticia del siglo, a pesar de que estuvo a punto de meter al mundo en la primera guerra nuclear durante la crisis de los misiles cubanos, y pese a que inició una era de democratización notable en su país, le recordamos también por la emoción que sintió cierta noche Marilyn Monroe dedicándole la famosa canción porno “Happy Birthday to you”, en una interpretación que dice todo lo que se oye, se ve y se intuye. ¿Por qué tampoco él fue capaz de salvarla de sí misma?
Lyndon Johnson
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Lyndon JohnsonSucedió a Kennedy porque era su vicepresidente, pero luego Johnson ganó las elecciones y usó su poder y su carácter fortísimo para cambiar el país. Cabeza hecha para llevar un Stetson, cara muy ancha, aspecto rural incluso a pesar del traje y la corbata, este tejano que fue el gran defensor de los negros y pobres norteamericanos, el creador de los sistemas de sanidad pública y de ayuda a los menesterosos, pero también quien mandó luego a medio millón de soldados, mayormente negros y menesterosos, camino del infierno de Vietnam. Años después, aquella extraña guerra exótica supuso la primera gran derrota militar de los Estados Unidos en el siglo XX.
Richard Nixon
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Richard Nixon Vicepresidente con Eisenhower durante ocho años, derrotado por el joven Kennedy, Nixon renació de sus cenizas para ganar por fin unas elecciones presidenciales, aumentar la presencia americana en Vietnam y luego firmar la paz. El sucio asunto Watergate, un caso de espionaje político por el que estuvo a punto de ser llevado a juicio durante la presidencia, marcó su nombre para siempre, reforzando el mote de “Tricky Dicky” con el que se le conocía desde sus inicios como político. Pero, sobre todo, Nixon cambió el mundo cuando dio el paso más trascendental de la historia en la segunda mitad del siglo XX: en 1972 estrechó la mano de Deng Xiao Ping. El dragón chino vio la puerta abierta, se desperezó, y en treinta años se convirtió en el poderoso gigante que ahora es.
Ronald Reagan
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Ronald Reagan Reagan, aquel mal actor de serie B, vio el cielo abierto ante la simplicidad de la megaidea: menos estado, más riqueza. Incluso él podía decir bien un guión tan simple, y lo repitió como un mantra durante dos mandatos. La idea venía de la universidad de Chicago, donde Milton Friedman predicaba en contra del keynesianismo. El neoliberalismo económico convenció a la Thatcher, cuyo ejemplo fue seguido por Reagan. El Estado y sus sistemas regulatorios encarnaban el Mal porque impedían el desarrollo de los negocios. Y punto. Si los negocios van bien, todo va bien (aunque paguen unos cuantos). Aquellas ideas generaron varios decenios de desregulación. Luego vino el descontrol de las bolsas, los paquetes de productos financieros complejos y el disparate cuyas consecuencias sufrimos ahora.
George H. W. Bush
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George H. W. BushPadre del exgobernador de Florida, Jeb Bush, y del cuadragesimotercer presidente de los Estados Unidos, George W. Bush -además de primo de George Herbert Walker III, embajador de Estados Unidos en Hungría-, el primero de los Bush en llegar a la casa Blanca es uno de los casos más atípicos de la democracia norteamericana, puesto que al contrario que sus predecesores y antecesores, no fue capaz de revalidar su cargo agotados los primeros cuatro años. A sus 93 años recién cumplidos, reconoce sentirse "el hombre más afortunado del mundo".
Bill Clinton
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Bill Clinton Llegó a afirmar que el capitalismo se había librado finalmente de las crisis. Clinton era miembro del partido demócrata, pero, como sus hermanos de la socialdemocracia europea, desde Blair hasta Zapatero, abrazó los principios neoconservadores y creyó que aquella nueva prosperidad sería eterna. Así que encendió un habano y esperó a que llegara la becaria porque, qué caramba, quien había conseguido semejante milagro bien merecía un premio. Ella acabaría aguándole la fiesta cuando enarboló ante el juez un vestido con una mancha que se cuidó mucho de lavar, y eso acabó destruyendo el futuro de Clinton, porque en EE UU todavía pueden desprestigiar a un político.
George W. Bush
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George W. BushViendo su trayectoria, uno piensa que tal vez la idea de salvar a ciertos jóvenes ricos del alcoholismo no sea tan buena. Sobre todo si para abandonar la vida disipada han de pasar a ser neoconversos. Era hombre de pocas luces y no muy valiente. Su padre sembró la semilla cuando utilizó Arabia como base militar, y nació Al Qaeda en defensa de la tierra sagrada del Profeta mancillada por invasores. Bush pagó el precio con la brutal locura del atentado contra las torres gemelas, la mayor herida narcísica jamás sufrida por un país que vivía en plena euforia. Luego, tuvo una visión. Sadam Hussein tenía armas de destrucción masiva. Por mucho que buscó, solo convenció a los mandatarios de Reino Unido y España, pero le bastaron para lanzar otra guerra cruenta contra Irak pese a la oposición de la ONU.
Barack Obama
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Barack Obama Pocos presidentes fueron tan queridos al ganar unas elecciones, y tan criticados durante el ejercicio del poder, como Obama. El mejor orador de la historia reciente de los Estados Unidos fue el candidato que convocó a los idealistas de centro e izquierda con la mejor campaña electoral de los tiempos modernos. Pero el “Yes, we can” difundido por las redes sociales fue derrotado en el Congreso, en Guantánamo, y sobre todo en Wall Street, pese a que su administración salvó (con dinero público) el sistema y las cabezas y fortunas de los que pese a ello se han convertido en sus peores enemigos. Ahora que está retirado, algunos días debe de pensar que el mundo ha sido ingrato con él.
Donald Trump
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Donald Trump

El último presidente electo de los Estados Unidos convive entre la polémica y la controversia y es probablemente el que más incertidumbre genera de todos los presentes de esta selección (breve, teniendo en cuenta que ha habido 32 más)  ¿Qué hará Donald Trump? Es una pregunta que casi todo el mundo se formuló el pasado 8 de noviembre, cuando sorprendió (o quizá no tanto) con su victoria electoral ante la eterna candidata Hillary Clinton. 

Aunque la vieja idea de que el presidente norteamericano es el hombre más importante del mundo ha entrado en franca decadencia a medida que el propio país pierde importancia relativa, se diría que le queda aún una enorme cantidad de lustre. EE UU está muy en entredicho por culpa de sus propios errores, y por el crecimiento imparable de China.

Sin embargo, junto al dólar como divisa preeminente y el poder militar como apoyo del papel de la moneda norteamericana, hay que reconocer la importancia que posee el manejo gráfico de los rostros y actitudes de los presidentes norteamericanos, que siguen en este campo teniendo la primacía indiscutible frente a toda la competencia de los demás líderes políticos mundiales.

Los rostros inexpresivos de los gobernantes chinos siguen sin estar a la altura de la potencia económica de su país. Vistos en las imágenes oficiales, valdrían para regentar el wok de la esquina. El desastre de la llamada “Unión Europea” encuentra eco adecuado en la patética iconografía que ofrecen por ejemplo Van Rompuy y Angela Merkel, que estarían de cine en un musical dirigido por Calixto Bieito. 

En cambio, todos los Mr. President han gozado de un grupo de fotógrafos capaces de darles una imagen que realza su categoría hasta otorgarle una dimensión sobrenatural acorde con esa importancia de su papel de hombre poderosísimo. Suya es la posteridad y, durante un milisegundo todavía, suyo sigue siendo el presente. / 

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