Elon Musk, ¿genio o farsante?

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Ídolo de Silicon Valley
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Ídolo de Silicon Valley

El hoy ídolo de Silicon Valley siempre tuvo donde refugiarse. Desde niño devoraba libros, vomitaba códigos –a los 12 años había creado su primer videojuego– y soñaba con emular a sus superhéroes favoritos. Por encima de todo, idolatraba la Guía del autoestopista galáctico, la obra de ciencia ficción de Douglas Adams.

Aspirando a lo máximo
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Aspirando a lo máximo

De aquel libro de Adams también aprehendería Musk una misión: “Aspirar a la mejora colectiva de la humanidad es lo único que tiene sentido”. Ahí encajarían ideas como la de producir coches ecológicos y autónomos, o la de generar energías limpias para las masas. Otros objetivos como llevar colonias de seres humanos a Marte elevan la meta a un nivel colosal: salvar a la humanidad.

Marte, paso a paso
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Marte, paso a paso

La conquista de Marte es relativamente sencilla en su formulación, pero extremadadamente complicada en su ejecución. En la base de su concepión se encuentra un cohete de mayores proporciones a los utilizados hasta ahora en misiones lunares; la capacidad de reutilización de su propulsor –con el ahorro que ello conlleva–; el repostaje de la nave tripulada mientras se encuentra en plena órbita gracias al envío de nuevos aparatos; y la producción de material en Marte para viajes de regreso.

De fantasía a realidad
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De fantasía a realidad

“Absurdo”, “fantasioso”, “oportunista”... Esos fueron algunos de los calificativos que no pocos periodistas y expertos deslizaron el 27 de septiembre de 2016 después de que Elon Musk aireara oficialmente sus planes para acometer la colonización de Marte. En la Conferencia Internacional de Astrofísica de Guadalajara (México), el fundador de SpaceX –su empresa de transporte aeroespacial– expuso una hoja de ruta que, de llevarse a cabo, culminará en un siglo con el establecimiento de “una comunidad autosostenible” de un millón de personas en el planeta rojo.

La 'marcianada' de Musk
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La 'marcianada' de Musk

Mucho antes, en 2024, deberían haber llegado allí los primeros 100 colonizadores interplanetarios, tras viajar entre 80 y 150 días en un enorme transbordador reutilizable que será impulsado por una monumental lanzadera de 10.500 toneladas de peso. Una 'marcianada' a la que Musk no ha querido poner precio, aunque sí ha dejado claro que su idea es que cualquiera pueda apuntarse pagando "solo" 200.000 dólares.

Falcon 9
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Falcon 9

Imagen del Falcon 9, el cohete construido por SpaceX, que tiene como principal innovación la reutilización del vehículo de lanzamiento tras cada misión.

Turismo espacial a su alcance
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Turismo espacial a su alcance

Musk ha invertido 100 millones de dólares de su patrimonio personal para crear SpaceX y ahora quiere entrar en la historia haciendo viajar a dos civiles alrededor de la Luna antes de finales de  este año. Los dos turistas, cuyos nombres no han sido desvelados, “han pagado ya un conspicuo adelanto”, ha especificado Musk, explicando que las pruebas médicas y el entrenamiento empezarán este año. Pero la ambición de este empresario del espacio va mucho más allá. 

Combatiendo obstáculos
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Combatiendo obstáculos

Sus planes para Tesla Motors, un proyecto más terrenal pero no por ello menos complejo, generan algunas turbulencias. Como dice Ashlee Vance en su biografía: “A cualquiera que trate de fundar una empresa automovilística en Estados Unidos se le recuerda de inmediato que el último intento con éxito fue la creación de Chrysler en 1925”. Ahora que todo el mundo habla de Tesla, conviene recordar que han pasado ya 12 años desde que el empresario sudafricano se sumara al reto de fabricar coches eléctricos. En ellos, ha transitado un camino repleto de dificultades técnicas y presiones externas.

Más que una fábrica
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Más que una fábrica

Imagen aérea de la gigafábrica de baterías de iones de litio que Tesla construye en Nevada y que tiene previsto comenzar su producción el año que viene. Según la propia compañía, su plan es que este año, cuando alcance su plena capacidad, fabrique más baterías que las se produjeron en 2013 en todo el mundo.

Objetivo: Marte 2025
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Objetivo: Marte 2025

El próximo objetivo es la colonización de Marte, y su fecha no es muy lejana. Según las declaraciones del magnate, la primera tripulación humana podría pisar el suelo del planeta rojo en 2025, aunque la Nasa, que tiene planes similares, habla, más prudentemente, de 2030.

Cuando en febrero de 1999, a la edad de 27 años, Elon Musk se embolsó 22 millones de dólares por la venta de Zip2, la primera puntocom que creó junto a su hermano Kimbal, el nuevo profeta de Sillicon Valley podía haberse retirado a una isla paradisíaca para disfrutar el resto de sus días de los placeres más elementales de la vida. Más tentado aún pudo sentirse en julio de 2002 cuando, a sus 31, salió por la puerta de atrás de PayPal con 250 millones de dólares más en su cuenta bancaria –eBay la compró por 500 millones–.

A Elon Musk jamás se le pasó por la cabeza algo así. Una decisión semejante hubiese sido contradictoria con todo lo que le había llevado a lograr aquello, desde su infancia en la convulsa Sudáfrica del apartheid, hasta una dura adolescencia en la que tuvo que bregar con la separación de sus progenitores, la dureza de un padre amargado y las palizas que le daban los gallitos del colegio, que no toleraban su carácter ausente. Y luego, por supuesto, años programando 16 horas al día, vendiendo puerta a puerta ideas en las que nadie creía y convenciendo a empleados de que aquello valía más la pena que sus propias vidas.

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