Parecidos razonables: las mascotas de los famosos

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Mimetismo ondulado
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Mimetismo ondulado

Rita Hayworth (1918—1987). Las miradas igualmente atentas. Las melenas de ella imitadas por el pelo también ondulado de las orejas del ‘cocker spaniel’. Rita Hayworth eligió a su mascota ‘Pookles’ buscando un doble de sí misma, un reflejo especular de su belleza, un ser al que mirar a los ojos como quien se mira al espejo. Un espejo capaz de decirle que ella seguía siendo la más bella de todas las mujeres. Un día, y otro día… Y así para siempre.

Un atento compañero
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Un atento compañero

Martine Carol (1920–1967). Desde la corte de Luis XVI, el caniche o poodle dejó de ser un aguerrido perro de cazador, útil para cobrar presas en zonas pantanosas, para transformarse en símbolo del lujo, en la mascota preferida de la aristocracia y luego la alta burguesía, inútil para todo lo que no fuera exhibirlo. Es elegante, distinguido, fiel y, aunque tenga carácter juguetón, aceptará sin problemas ser tratado como un perro faldero. A las bellas, como la actriz Martine Carol, les gusta lucir su belleza como eco de la propia. Prestan mucha atención cuando les cuentas tus cosas.

Gustos compartidos
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Gustos compartidos

Gardner McKay (1932-2001). Algunos perros se asustan con la velocidad. En el coche, tan pronto como pisamos el acelerador, se tiran al piso aterrorizados, y se enroscan en un rincón oscuro, buscando refugio. Otros en cambio, la disfrutan. Al fox terrier de la imagen, firmes las patas, el acelerón del descapotable de su amo (el actor Gardner McKay) le desriza el pelo. Es como Milou, siempre presto a correr aventuras junto a Tintin, fiel a su amigo hasta la tumba, dispuesto a vivir junto a él toda suerte de peligros.

Su mejor amigo de Hollywood
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Su mejor amigo de Hollywood

Mia Farrow, con su gato persa, en 1964. Recientemente, la actriz americana denunció a través de las redes sociales junto a Madonna las cacerías de los hijos de Donald Trump. 

Palabra de mascota
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Palabra de mascota

Dalton Trumbo (1905–1976). Es lógico que un escritor, como Dalton Trumbo, necesitara algo más que atención muda en su mascota. Para quienes viven de la palabra, encontrar una mascota capaz de responder con palabras a las palabras del amo, suponía alcanzar la perfección. Desde otro punto de vista, por la vía del contraste, los intensos colores de estas aves supusieron un alivio, sin duda, para quien vivió largos años oscuros de exilio mexicano tras aparecer en las listas negras del senador McCarthy.

Fieramente ególatra
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Fieramente ególatra

Marlon Brando (1924–2004). Ese gato que ahora mismo ronronea apoyado sobre los hombros de Marlon Brando, decidirá de repente que se larga de ahí y buscará un sillón para enroscarse lejos de él. No hay animal más ególatra ni más independiente que el gato. Jamás atiende a la llamada de nadie. Por eso, para quienes buscan un reflejo no tanto de las cualidades físicas como de las espirituales, y son personas fieramente ególatras, no hay mejor animal de compañía que los gatos. Si te angustia la sola idea de pertenecer a alguien o a algo, cómprate un gato. A él le pasa lo mismo. Vivirá en tu casa, nunca será tuyo. Sino suyo.

La flor animada
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La flor animada

Maria Callas (1923-1977). Hay caniches de todas las medidas. Cuanto más pequeños, mejor cumplen su función de adorno. Así parece pensar Maria Callas, que equilibra el volumen de las flores de la solapa izquierda llevando en la mano derecha el ligero peso de su caniche. No muy conforme jamás con su rostro de rasgos enormes, cara muy ancha y nariz grande, la Callas necesitaba reforzar su frágil sentimiento de feminidad con toda clase de elementos de atrezzo.

Simbiosis
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Simbiosis

Toda la belleza del mundo se reúne en esta imagen en la que Marilyn Monroe sujeta junto a su pecho a sus dos teckels de pelo corto. Marilyn era partidaria de la mascota que es imagen y semejanza de la principal cualidad de su ama. Ella está más atenta a su propia imagen y a su idilio con los objetivos de las cámaras que a ninguna otra cosa. Vivió enamorada de esos ojos ciegos a los que sabía mirar con entusiasmo. Sus dos mascotas, en cambio, permanecen ajenas, como si estuvieran abstraídas, sin comprender a qué viene todo ese alboroto. 

Una pareja  bien repartida
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Una pareja bien repartida

Jacques Prévert (1900-1977). Robert Doisneau capta a la perfección al equipo hombre-perro combinando fuerzas. El poeta Jacques Prevert se ha quedado por un instante lejos del mundo, sumido en sus pensamientos, encerrado en ellos, tal como indica la curva de su espalda. Puede hacerlo porque, tendido a su lado, su perro se preocupa de las tareas de vigilancia abandonadas por el amo, y gira, muy alerta, la cabeza hacia el tipo que revolotea cámara en mano.

Efecto especular
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Efecto especular

Hubert de Givenchy (Beauvais, Francia, 1927). Hay mascotas que son el reflejo de la imagen de su amo. Si Hubert de Givenchy eligió a un afgano como animal de compañía fue, sin duda, porque no encontró mejor símbolo de la elegancia que este perro tan estilizado. La misma elegancia que caracterizó su trabajo como diseñador de moda se ve reflejada en el largo y finísimo pelo de los especímenes de esta raza, en sus delgados miembros de lebrel abrigado. Cazador en su país de origen, el afgano llegó a Europa gracias a los militares británicos que se estrellaron en la conquista de la tierra más indómita del mundo.

La actriz que queria volar
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La actriz que queria volar

La francesa Annie Girardot, junto a la ventana, con su pájaro mainate en el hombro (Marzo de 1961). Desde joven mantuvo gran pasión por los animales, especialmente por las aves.

Defensora de animales
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Defensora de animales

Brigitte Bardot posa con su primer libro para niños, rodeada de algunas de sus inseparables mascotas, en 1978. La sex symbol del cine de los 60 creó la Fundación Bardot, que defiende la protección de las mascotas y animales salvajes de todo el mundo.

Se les llama animales de compañía, porque para muchas personas son un antídoto contra la soledad, y bajo ese título se reúnen, como en el Arca de Noé, casi todas las especies. Entre otras funciones, pueden ser como el amigo que te escucha y, con su silencio, asiente a todo lo que dices. O como una especie de Diario en el que registramos todo cuanto hacemos y sentimos. A las mascotas puedes convertirlas en testigos de tu rabia incontenible, de las penas de amor, de tus más serias reflexiones sobre el destino. Tal vez no comenten nada, pero muestran una atención impagable.

[Lea aquí: Casetas de diseño para mascotas exquisitas]

De su compleja relación de ida y vuelta con los humanos, podemos apreciar aspectos extraordinariamente diversos. Hay quien busca en ellos el niño que fue, y en ese caso necesita una mascota juguetona, imparable, incansable, aventurera. Otros, en cambio, prefieren que sea como una manta en invierno, una compañía quieta y que te dé calorcito, que se adapte a sus formas. Hay mascotas elegidas desde el narcisismo, y esas ofrecen nuestra imagen reflejada, lo que no siempre coincide con lo que somos, sino con lo que nos gustaría parecer o ser. Esta selección resume todo ello, con ciertos parecidos ¿razonables? Juzguen ustedes mismos.

Personajes
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