Las bodegas de los Rothschild: así se producen los vinos más 'poderosos'

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El Château Lafite es su activo más preciado, por motivos tanto de calidad como pecuniarios: sus botellas son las que alcanzan los precios más altos en las subastas de vinos históricos. La bodega la compró en 1868 el barón James, fundador de la rama francesa de la saga, y la razón parece que hay que achacarla a la sana rivalidad entre parientes: Nathaniel, hijo de su hermano Nathan –cabeza del linaje inglés– y a su vez casado con su propia hija –un galimatías que se explica por la gran afición que le tenían a la endogamia–, había comprado pocos años antes el Château Mouton, segundo en el ranking de cotización internacional.

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Eric de Rothschild en las bodegas del castillo en 2004.

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Por un Château Lafite de 1787, que se cree que perteneció al presidente estadounidense Thomas Jefferson, el editor Malcolm Forbes pagó en 1985 160.000 dólares, lo que supone el precio más alto desembolsado nunca por una botella estándar (el precio de una botella de la misma bodega correspondiente a una cosecha normal ronda los 1.000 euros). Y no es, desde luego, la única pieza de este viñedo por la que se han pujado sumas disparatadas en subasta, lo que también ha ocurrido sucesivas veces con otro premier cru de la familia, el Château Mouton Rothschild. En su caso, el récord se estableció en 1997, cuando un anónimo comprador se gastó 115.000 dólares por una mágnum de 1945.

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Una vista parcial de la enorme bodega del Château Mouton (Burdeos), también de la familia Rothschild.

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No se pueden pasar por alto las compras de diversas bodegas por todo el mundo, como la de Los Vascos, en Chile. Pero el mayor éxito lo lograron a muy pocos pasos de casa, en el Château Rieussec, productor de un blanco primer grand cru de Sauternes, cuya añada de 2001 le valió el premio al vino del año 2004 que concedió la revista Wine Spectator. Lo que otorga verdadera trascendencia a este reconocimiento es que el viñedo se adquiriese tan sólo dos décadas antes, lo que llevó a una selección más rigurosa de las uvas y al establecimiento de la fermentación en barrica.

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Situado en el municipio de Pauillac, el Château Mouton Rothschild no se convirtió en 'premier cru' hasta 1973, lo que supuso la única revisión del listado de 1855 sufrida hasta hoy. Más de un siglo de intensas presiones fueran necesarias para conseguirlo. Es probable que la tardanza se debiera al origen británico de sus propietarios, en un claro ejemplo de chovinismo. 

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Los vinos de los Rothschild también son vinos de película. En 'Goldfinger', a James Bond le sirven, durante su encuentro con el villano de la película, una botella de la cosecha de 1947 y, en 'Diamantes para la eternidad', el agente secreto descubre a uno de los malos disfrazado de camarero cuando este es incapaz de reconocer que un Mouton Rothschild es un tinto. 

Vinos emblemáticos
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Vinos emblemáticos

Château Lafite 2008
1er Cru Classé
Appelation Pauillac

Tras un año delicado, el resultado satisfactorio confirma, una vez más, la espléndida situación de este histórico viñedo. Casi todo cabernet sauvignon, maduro y pleno, con un toque de Merlot, cabernet franc y petit-verdot. Un acierto de suprema elegancia.
(Texto: Pilar Molestina)

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Vinos emblemáticos

Los vascos
Viña los Vascos
Peralillo, Valle de Colchagua (Chile)

Este tinto es el clásico, que ha dado fama al proyecto chileno de Rothschild (Lafite), ocupa uno de los viñedos más grandes de la zona central del valle, a los pies del Monte Cañetén. Madurez, sedosidad y un toque de frescura con buen nervio.
(Texto: Pilar Molestina)

Vinos emblemáticos
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Vinos emblemáticos

Château Mouton 1995
Appelation Pauillac
Baronne Philippine de Rothschild

Es el único château de la Clasificación Oficial de Vinos de Burdeos (1855) cuya categoría ha visto revisada y elevada a Premier cru en 1973. Sus etiquetas, firmadas por artistas de prestigio (como esta de Tapiés), son iconos de la región.
(Texto: Pilar Molestina)

Vinos emblemáticos
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Château Mouton 2008
Appelation Pauillac
Baronne Philippine de Rothschild

De un profundo color rojo ciruela es un tinto rico, complejo, de poderosos taninos maduros e inconmensurable final de boca. Lo más difícil de este vino es que requiere no ser tocado hasta dentro de unos años, cuando sus virtudes serán la recompensa.
(Texto: Pilar Molestina)

Vinos emblemáticos
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Vinos emblemáticos

La Rosé de Clarke 2007
Appelation Bordeaux
Rosé Controlé Baron Edmond de Rothschild

El tiempo ha elevado esta bodega a un gran nivel de excelencia. Todo el potencial intuido se refleja en la copa; una forma ideal de acercamiento a los vinos de la región. 
(Texto: Pilar Molestina)

Vinos emblemáticos
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Vinos emblemáticos

Château Clarke 2005
Appelation Listrac-Médoc
Edmond de Rothschild

El Rothschild menos convencional de su generación apostó por este proyecto comprando el Château en 1973 para plantar cara a Mouton, y, tras las múltiples intervenciones y esfuerzos, consiguió la mejor relación calidad-precio para un gran tinto.
(Texto: Pilar Molestina)

Surtieron de oro a Wellington para que venciera a Napoleón en la península Ibérica. Las primeras líneas férreas de Francia y España se tendieron con su dinero. Gracias a su red de oficinas, hicieron posible que un tenedor ruso de deuda italiana pudiera cobrar en liras sin tener que viajar hasta Roma. De Beers contó con su respaldo para desenterrar metales preciosos por medio mundo y en nuestro país reflotaron las minas de Río Tinto y Almadén.

En banca han sido pioneros en casi todos los negocios, incluidos la emisión de moneda para la corona británica y el asesoramiento al gobierno francés en las privatizaciones de mayor magnitud. Y todo ello, habiendo superado las feroces campañas antisemitas que se extendieron por todo el continente durante el siglo XIX y que culminarían con los campos de exterminio nazis.

El fino olfato para los negocios de los Rothschild parece que se hereda y, para mayor gloria de este apellido de origen germano, se traslada a su otra gran pasión junto al análisis de balances contables, el vino. Y siendo los número uno en todo lo que emprenden, no podían producir sino el mejor, para lo que han adquirido, con el paso de los años, algunos de los viñedos de mayor prestigio de la región de Burdeos, así como otros repartidos por otras denominaciones de Francia, Estados Unidos, el Cono Sur, Sudáfrica y también España.

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