Visitamos las cuatro mejores bodegas de champán del mundo

  • Pantalla completa
Ruinart
1 de 10
Comparte la fotografía
Ruinart

La Maison Ruinart (adquirida en 1963 por Moët&Chandon), se ha convertido en todo un símbolo de lo que los franceses llaman art de vivre, con un champán conocido y apreciado desde América, aún hoy su principal mercado, hasta Rusia e Italia. En el ADN de Ruinart está la variedad de uva chardonnay, hilo conductor de todos sus cuvée. No es casualidad, de hecho, que el buque insignia de la maison, el Blanc de Blanc, se produzca exclusivamente con esta variedad. El Rosé, sin embargo, se hace con un 45% de chardonnay y con pinot noir. En la imagen, las crayères de Ruinart, donde la temperatura se mantiene durante todo el año entre 10 y 12°C con una humedad del 80-90%.

Ruinart
2 de 10
Comparte la fotografía
Ruinart

En el cuartel general de Ruinart, en Reims, nos recibe Isabelle Pierre, la heritage manager depositaria de los secretos y de la historia de la maison. Entre sus manos, enfundadas en guantes blancos, el Premier livre, el primer documento oficial de la marca escrito de su puño y letra por el fundador, Nicolas Ruinart, con toda la información contable de los primeros diez años de vida de la casa.
Imagen de las viñas de Ruinart, una de las más prestigiosas marcas de champagne del mundo.

Ruinart
3 de 10
Comparte la fotografía
Ruinart

Ruinart Rosé. Un matrimonio entre chardonnay, en un 45%, en su mayoría Cru della Côte des Blancs, y pinot noir procedente de la Montagne de Reims y de la Vallée de la Marne, vinificado por maceración. El resultado: un elegante sabor intenso, frutal y aromático, con toques de cereza, bayas rojas, flores y notas especiadas en nariz

Veuve Clicquot
4 de 10
Comparte la fotografía
Veuve Clicquot

La siguiente cita es en la rue du Marc, en Reims, chez l’Hôtel du Marc. Aunque fue construido por Édouard Werlé, mano derecha de Madame Clicquot y luego propietario de la marca, aquí todo habla de Barbe Nicole Ponsardin, la Grande Dame, a pesar de su 1,46 m de estatura. Su espíritu flota en los salones y entre las obras de arte de maestros como Hervé van der Straeten, Yayoi Kusama, Humberto y Fernando Campana o Pablo Reinoso. En la foto, escaleras de acceso a las bodegas de Veuve Clicquot.

Veuve Clicquot
5 de 10
Comparte la fotografía
Veuve Clicquot

Esculturas en relieve realizadas por Gustave Navlet en las crayères de Veuve Clicquot. Se trata de las prestigiosas cuevas de yeso de época galo romana de las que solo seis maisons en el mundo pueden presumir.

Veuve Clicquot
6 de 10
Comparte la fotografía
Veuve Clicquot

Vintage Brut 2008. La calidad de esta cosecha fue excepcional, con gran potencial de envejecimiento, por lo que el 2008 fue declarado Veuve Clicquot Vintage, el tercero de la década tras 2002 y 2004. Con un ataque franco y vivo en el paladar que da paso a una boca potente y estructurada, con la mineralidad del terreno de Champagne.

Moët & Chandon
7 de 10
Comparte la fotografía
Moët & Chandon

En casa Moët llevan siglos buscando un documento que feche la fundación de la maison anteriormente a 1729, año en el que nació Ruinart, para poder presumir de ser la casa más antigua del mundo. Lo cierto es que Claude Moët, el fundador, había comprado la propiedad de Epernay en 1717; pero al no haber documentos, Moët debe conformarse con su fecha oficial de nacimiento: 1743. En cambio, puede enorgullecerse de haber creado la Avenue de Champagne y de poseer el viñedo más extenso con 1.200 hectáreas, 600 de los cuales de Grand Cru. Y, sobre todo, de producir el 12% del champagne consumido en el mundo.

Dom Pérignon
8 de 10
Comparte la fotografía
Dom Pérignon

Elitista, rebelde, misterioso como él solo. Este champagne nació en 1936 como cuvée de prestige de Moët&Chandon y símbolo de la herencia de la abadía de Hautvillers, propiedad de Moët desde 1829. Sin embargo, a partir del Vintage 2000, Dom Pérignon ha adquirido el estatus de maison independiente, aunque siga compartiendo viñedos y bodegas con Moët. La visita de Gentleman empieza en la mística abadía para rendir homenaje a la tumba del monje benedictino Dom Pérignon, fallecido en 1715: se trata del padre del ensamblaje y, de alguna manera, del champagne en general. 

Dom Pérignon
9 de 10
Comparte la fotografía
Dom Pérignon

P2 Vintage 2000. Es el nuevo milésimé firmado por el chef de cave de la maison, Richard Geoffroy. Representa la segunda plenitud de Dom Pérignon, resultado de 16 años de elaboración. La singularidad oscura, mineral, yodada y especiada de la firma resuena más alto y claro que nunca.

Todas las familias felices se parecen. Y, de alguna manera, compiten entre ellas. Es lo que pasa en la ‘familia’ Wine & Spirits del coloso francés LVMH, el grupo nacido en 1987 de la fusión entre Louis Vuitton e MoëtHennessy y liderado por Bernard Arnault. De esta familia forman parte 21 de las maisons de vinos y bebidas alcohólicas más prestigiosas del mundo, entre ellas Krug, Moët&Chandon, Veuve Clicquot, Hennessy o Château d’Yquem que, juntas, superaron los 4.835 millones de euros en ventas en 2016.

Pero no sería correcto incluirlas en el mismo saco. Al contrario: cada marca lucha por labrarse una identidad propia, entre otras cosas, porque así lo quiere LVMH para fomentar una sana competición, al igual que lo hace con las otras marcas de moda, cosmética y hostelería que forman parte del grupo (Dior, Fendi, Pucci, Loro Piana, Bulgari o Sephora por citar solo algunos). Gentleman ha viajado hasta Francia para visitar las bodegas de las firmas de champagne más prestigiosas del grupo: Ruinart, Veuve Clicquot, Moët&Chandon y Dom Pérignon.

 

Gourmet
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios