Un vino para cada persona

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Boho chic
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Boho chic

De 35 a 40 años. Representa al nuevo bohemio con estilo y poderío. Apuesta por la originalidad y marca tendencias. Con encanto, es cordial y ejerce una estudiada distancia. Le gusta la gastronomía con estilo y los locales de diseño y de ambiente cool. Viaja mucho. Le encanta salir de tiendas y bebe los vinos que él mismo descubre por los lugares por donde pasa.
Su selección: Briego Fiel Ed. Limitada 2009, Bodegas Briego. DO Ribera del Duero y Somni 2013, Portal de Priorat DOQ Priorat. / Ilustración: DEL HAMBRE

Sibarita
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Sibarita

De 45 a 55 años. Lo suyo es el estilo y la calidad más refinada. Su experiencia ha llevado al sibarita a seleccionar mucho en todos los campos y a desarrollar una sensibilidad especial para detectar lo mejor. Fiel seguidor de que lo importante es la calidad y no la cantidad, bebe con moderación vinos considerados casi de culto: vinos de prestigio, con mucha clase y de suprema elegancia.
Su selección: Viña Ardanza Reserva 2007, La Rioja Alta DO  y Regine Vides 2012, Hermanos Sastres, DO Ribera del Duero.

Hipster
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Hipster

De 30 a 35 años. Urbano y consumidor de cultura alternativa. Los vinos del hipster son los biodinámicos, ecológicos o elaborados con procesos que hablan de otros tiempos. Le gusta la cocina internacional y de fusión que acompaña con vinos de la tierra, de comarcas pequeñas o de estilos particulares.
Su selección: QS2 2012, Quinta Sardonia, VT Castilla y León y Malcorta Verdejo Singular 2014, Javier Sanz Viticultor, DO Rueda.

 

Adultescente
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Adultescente

De 25 a 30 años. Extrovertido, divertido y simpático, siente curiosidad por el mundo que le rodea. Es hombre ‘a pie de barra’, aficionado a las tapas. El adultescente bebe poco vino, pero cuando lo hace le gustan los vinos frescos, ligeros con fruta nítida y de fácil paso de boca. La excesiva madera en el vino le molesta.
Su selección: Gregal 2014, Juvé y Camps, DO Penedés y Callejo Crianza 2012, Félix Callejo, DO Ribera del Duero.

Bon vivant
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Bon vivant

De 40 a 45 años. Elegante y refinado, la actitud del bon vivant se caracteriza por la falta de deseo, la desgana y el desprecio por los gustos del vulgo. Profesional liberal, seguro de sí mismo, solo se conforma con lo original y sofisticado. En materia de vinos sigue la misma línea: escasos, exclusivos, con un toque especial y diferentes a los más comerciales.
Arínzano La Casona 2010, Propiedad Arínzano. DO Propiedad de Arínzano y Valdesil Godello Sobre Lías 2014, Valdesil, DO Valdeorras.

Clásico
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Clásico

De 55 a 65 años. Maduro pero en absoluto antiguo, al clásico le atraen las cosas que permanecen y ganan valor con el tiempo, lo que le confiere un toque tradicional en gustos y estilo. Gran conocedor de vinos, con una larga experiencia llena de curiosidad, ha llegado a formar una interesante bodega, lo que le convierte en algo más que un aficionado. Escoge bien y está al tanto de las novedades vinícolas: le gusta probar, pero selecciona mucho. Da importancia a las cosechas, también a las diferentes variedades de uva y está al tanto de los nuevos procesos y estilos.
Cosme Palacio Viñedos Viejos Reserva 2010, Bodegas Palacio, DOCa Rioja y Ángeles de Amaren Tempranillo y Graciano 2010, DOCa Rioja.

Vinos para cada plato, vinos para cada estación, vinos para cada situación... ¿Y vinos para cada tipo de persona? ¿Por qué no? Y más cuando se trata de regalar y acertar. No es lo mismo un joven que empieza a curiosear con el vino y agradece esos caldos que crean un ambiente distendido donde el primer trago lleva al siguiente, que un gran aficionado que se deleita en cada sorbo en medio de un ritual. Tener un estilo determinado, unas aficiones y un tipo de vida lleva a desarrollar unos gustos concretos que encuentran fácil paralelismo en cada tipología de vinos.

Hoy hay vinos solidarios, respetuosos con la naturaleza o fieles a su terruño que apelan a personas con las mismas motivaciones. Hay vinos que son una explosión de características nada más descorcharse mientras que otros piden tiempo para expresarse y solo la paciencia de un entendido les pone en su verdadero lugar.

Por supuesto que hay también vinos simpáticos y dicharacheros y otros distantes que obligan a un esfuerzo de acercamiento. Hay vinos exquisitos, de culto, que son verdaderos personajes que inspiran respeto y admiración. Y los hay conciliadores, abiertos y generosos que terminan siendo amigos de toda la vida. ¿Le suenan los personajes?

Gourmet
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