Una ruta por las mejores bodegas de Sudáfrica (y sus vinos emblema)

  • Pantalla completa
Asara
1 de 20
Comparte la fotografía
Asara

La primera de esas rutas vinícolas, en popularidad e importancia, es la de Stellenbosch, así llamada por abarcar la región por la que comenzó la colonización del país. Con más de 130 bodegas, ¿dónde parar primero? Recomendamos Asara. La granja original, fundada en 1691 y comprada en 2001 por la pareja formada por Markus y Christiane Rahmann –germano y namibia–, fue bautizada así, combinando los nombres de los tres dioses africanos de la Tierra, el Sol y el Cielo: Astar, Asis y Asase.

Asara
2 de 20
Comparte la fotografía
Asara

El lema “Fuera de lo corriente” hace honor a esta bodega, que cuenta con lo mejor en pinotage, merlot y cabernet sauvignon del país. Única productora de vino blanco con uva roja, esta exhuberante bodega, erigida sobre una granja de finales del XVII, presume de estructura, gusto y profundidad. Y no sólo vino: Asara dispone de un precioso hotel con 36 suites y habitaciones de lujo. El restaurante, Raphael’s, ofrece cocina europea. El Bistro & Tapas se dedica a las más exquisitas miniaturas. También destaca el Sansibar Cigar & Whisky Lounge. El Deli & Confectionery y el High End Kitchen showroom invitan a degustar lo más sabroso de su cocina.

Asara
3 de 20
Comparte la fotografía
Asara

Sus 105 hectáreas plantadas se benefician del aire frío del mar que golpea las viñas, y recogen el sabor de varias generaciones de chardonnay y sauvignon blanc por un lado, y de malbec, shiraz y todos los big reds por otro. El resultante se consume con avidez en todo el país (70%), así como en Alemania, China o Singapur. Entre sus créditos está el de ser el único productor de vino blanco a partir de uva roja.

Rickety Bridge
4 de 20
Comparte la fotografía
Rickety Bridge

Esta pequeña y encantadora bodega boutique, situada a las afueras de Franschhoek -el pueblo culinario del país por antonomasia-, se jacta de producir los vinos de gusto más europeo de la región. Ciertamente, sus caldos se distancian del sabor frutal de la zona con su particular sabor añejo, estructurado y elegante. Al visitante no sólo le ofrecen los mejores Cabernet Sauvignon y Chenin Blanc de la zona, sino toda una experiencia de paz y tranquilidad en la casa de campo que se enclava en dominios vinícolas desde el siglo XVIII y que opera como pequeño hotel. Cuenta con un centro de convenciones y salón para banquetes.

Rickety Bridge
5 de 20
Comparte la fotografía
Rickety Bridge

La entrada en el valle de Franschooek, oscurecido por las montañas Dassenberg, avisa de la proximidad del pueblo del mismo nombre, conocido como el french corner de Sudáfrica. Es la capital culinaria del país y está a una hora de la ciudad.

Rickety Bridge
6 de 20
Comparte la fotografía
Rickety Bridge

Fieles al principio de poca producción y alta calidad, obtienen 180 toneladas de mosto al año, que se convierten entre 100.000 y 120.000 botellas, de las que el 70% se queda en Sudáfrica, mientras el resto viaja a Reino Unido, Alemania, Estados Unidos...). Según el enólogo Wynand Grobler, “el vino ideal se cosecha tras un verano largo y fresco –aquí tenemos ocho meses así–, con una temperatura que nunca baja de los 36 grados”. Ello les permite lograr un vino más europeo, que no se identifica con lo frutal sino con un sabor más añejo: “Intentamos producir vinos más al estilo del viejo mundo: clásicos, elegantes, estructurados”, cuenta Grobler. Para ello “no interferimos, no forzamos el mosto, no lo castigamos”.

Tokara
7 de 20
Comparte la fotografía
Tokara

Parada obligada en la más popular de las rutas que parten de Ciudad del Cabo, Tokara –productor también de la marca Zodernaam– propone un innovador surtido de vinos, una edición limitada de brandy de cinco años y un cada vez más logrado aceite de oliva.

Tokara
8 de 20
Comparte la fotografía
Tokara

La cata y la mejor comida –se recomienda no perderse sus muy premiados sauvignon blanc, acompañamiento inmejorable de sus deliciosos pescados y mariscos– son toda una celebración de los sentidos; una fiesta aún mayor si se saborean convenientemente sentados en la terraza del restaurante, que ofrece una relajante panorámica de sus prados y de los montes cercanos tapizados de vides.

Tokara
9 de 20
Comparte la fotografía
Tokara

Tokara es un espléndido ejemplar de roble –el árbol que plantaron los primeros boers en la región– es el símbolo de esta bodega. En torno a éste está el muro de seis metros de hormigón que encierra el alambique. Calor y lluvia en verano son la clave climática para que los vinos alcancen su excelencia.

La Motte
10 de 20
Comparte la fotografía
La Motte

Es una de las bodegas más especiales, que produce (con procesos orgánicos) un extraordinario sauvignon blanc. Fundada y dirigida por la familia Rupert, La Motte también trabaja en floricultura y en la producción de aceites naturales. Ofrece como incentivo al visitante un programa regular de música, arte y eventos. 

La Motte
11 de 20
Comparte la fotografía
La Motte

Su bodega, magníficamente restaurada, sirve frecuentemente de escenario para conciertos. No es casual, pues una de las hermanas de la familia Rupert es Hanneli Rupert, una de las más celebradas mezzo-sopranos del país.

Bonne Nouvelle 2002
12 de 20
Comparte la fotografía
Bonne Nouvelle 2002

Remhoogte Estate, Simonsberg Mt. Resultado de la colaboración entre el matrimonio Rolland con el sudafricano Murria Boustres: un tinto poderoso con la presencia marcada de la fruta y una elegancia notable.

Shiraz 2006
13 de 20
Comparte la fotografía
Shiraz 2006

Escapade Winery, Stellenbosch. Resultado de la aventura vinícola de dos enólogos y un distribuidor en busca de un vino moderno a la vez que tradicional, este Shiraz es pura expresión de esa tierra.

Shiraz 2006
14 de 20
Comparte la fotografía
Shiraz 2006

Julien Schaal, Mt. Vineyards Western Cape. Este Shiraz, elaborado por el enólogo francés Julien Schaal, proviene de un solo pago, de suelo pedregoso y tierras arcillosas, cuyas viñas tienen más de 25 años.

Shiraz 2003
15 de 20
Comparte la fotografía
Shiraz 2003

De Trafford, Stellenbosch. Shiraz opulento, que invita y cautiva, y cuya mayor virtud es un amplio y complejo recorrido aromático. De Trafford es una bodega que elabora monovarietales que puedan hablar por sí mismos y reflejar los valores de una uva.

Galpin Peak. Tête de Cuvée, 1999
16 de 20
Comparte la fotografía
Galpin Peak. Tête de Cuvée, 1999

Bouchard Finlayson, Walker Bay, Sudáfrica. El enólogo y el empresario Bouchard planearon crear una gran marca que revelara el potencial de la pinot noir de la comarca. Estructura, cuerpo, complejidad aromática y redondez absoluta es el resultado de este vino soberbio.

Morgenster 2004
17 de 20
Comparte la fotografía
Morgenster 2004

Morgenster State, Stellenbosch. La explotación agrícola de Morgenster, surgida en 1992, incluye una casa de 300 años, una bodega, un pequeño viñedo y una explotación de olivos. Hoy, produce unos tintos que tienen lo mejor del Viejo y del Nuevo Mundo.

Elevation 393 2003
18 de 20
Comparte la fotografía
Elevation 393 2003

De Trafford, Stellenbosch. Vino personal, con toques de fruta madura perfectamente integrada. Procede de lo que ya es un viñedo histórico de gran calidad. Complejo, amplio y de gran persistencia.

Galpin Peak Tête de Cuvée 2001
19 de 20
Comparte la fotografía
Galpin Peak Tête de Cuvée 2001

Bouchard Finlayson, Walker Bay. Esta marca sólo sale al mercado cuando la cosecha es excepcional. El resultado es un pinot noir de libro, de gran finura y expresión, elaborado por especialistas que consiguen la identidad del terroir como nadie.

Si se quiere provocar a un sudafricano, lo mejor que puede hacerse es poner en duda su pinotage, ya que en Sudáfrica el gusto por este vino –cruce exclusivo de pinot noir y hermitage– va más allá de la afición, es un sentimiento que abarca muchas cosas. No es casual que el paralelo 30, que atraviesa Ciudad del Cabo, enhebre también, al Oeste, los viñedos del Valle Central de Chile y la provincia argentina de Mendoza, y, al Este, el Valle de Swan, en Perth, Australia.

[Le puede interesar: Las bodegas más espectaculares del mundo]

Sudáfrica produce vino desde hace tres siglos y medio pero nunca ha estado tan orgullosa de ello como en la última década. Su vino, dado el clima, es bien frutal, y los lugareños prefieren el blanco al tinto. La uva más plantada del país es la chenin blanc, seca y dulce; para tintos, la shiraz y la cabernet sauvignon. En Sudáfrica, el consumo de vino es regional y urbano, y tiene a Johannesburgo y Pretoria como ávidos consumidores. Ciudad del Cabo, último confín continental, es aún más importante por concentrar en sus alrededores buena parte de la producción nacional.

Gourmet
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios