Muebles para disfrutar del verano más relajado

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Cowrie
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Cowrie

'Chaise longue' mecedora en madera curvada de una sola pieza, diseñada por Brodie Neill para Made in Ratio.

Swingrest
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Swingrest

Cama-balancín diseñada para el aire libre, de Patricia Urquiola para Dedon.

Diamonds on Steroids
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Diamonds on Steroids

'Pufs' de estampados gráficos que ocultan una cama; de Marcel Wanders para Moooi.

Inflated Wood
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Inflated Wood

Banco de madera y butaca, de Zanine para Cappellini en edición limitada.

Wilmer C
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Wilmer C

Silla con bandeja acoplada, de Stefan Borselius para Bla Station.

OK
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OK

Tumbonas de colores ácidos; diseño de Rodolfo Dordoni para Kartell.

Hookah
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Hookah

Narguile para fumar al estilo turco, de Jaime Hayón para Gaia&Gino.

Euvira
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Euvira

Mecedora de roble, de Jader Almeida para Classicon.

Kontiki
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Kontiki

Sofá de jardín en madera de Teka, de Chiaramonte Marin para EMU.

Gardenias
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Gardenias

Butacas con pérgola, de la colección de Jaime Hayón para BD Barcelona.

Concentré de Vie
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Concentré de Vie

Asiento transformable, que se divide para formar una cama, dos asientos y reposapiés; de Matali Crassett para Campeggi.

Raphia
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Raphia

Butaca metálica, de Lucidi Pevere para Casamania.

Ace
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Ace

Butaca acolchada bicolor, de Jean Marie Massaud para Viccarbe.

Traffic
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Traffic

Sillón de tubo de acero de color, con asientos de tapicería contrastada; de Konstantin Grcic para Magis.

La vida lenta y muelle del verano invita al cuerpo a posturas de escueta nobleza si se trata de pasar inmortalizados a la posteridad. Así que conviene, por una parte, mejorar la foto acompañándonos del mobiliario apropiado para dar un aire dignificado a esa laxitud corporal, y, por otra, beneficiarnos de la molicie de las propuestas pensadas para el relax.

Al hacer su elección de mobiliario estival, decántese por la posibilidad horizontal o al menos de cierta inclinación; y si ello no fuera del todo posible, su mejor aliado será el puf y el reposapiés, que al menos le permitirán estirarse en libertad. Su segunda baza tiene que ser el efecto mecedora, que no en vano fue inventada para adormecer a los niños. En su defecto, la buena oreja de un sillón bien elegido puede actuar como paliativo. Por último, dirija sus pasos con decisión al mundo de lo blando, pues en casos como este (atención, solo en casos como este) lo duro no es lo mejor.

Cualquier elemento que se transforme en un sucedáneo de cama con rapidez y con igual economía de movimientos, debe de convertirse en una prioridad. Asimismo, la posibilidad de permanecer en el exterior, a ser posible bajo un sombrajo, es una cualidad que se alza con muchos enteros en esta caza del bienestar que tiene su principio y su fin en el mismo punto: nuestra felicidad.

Gentlemanía