La sobria modernidad del otoño

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Él: Cárdigan de lana, de cains moore. Camisa y pantalón Príncipe de Gales, de Paul Smith. Pañuelo anudado al cuello, de Ermenegildo Zegna.
Ella: Vestido y cinturón, de Salvatore Ferragamo.
(Fotografía: Chiara Romagnoli / Estilismo: Simona Melegari)

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Jersey bordado con lentejuelas; camisa clásica a rayas y pantalones, todo de Gucci.
​(Fotografía: Chiara Romagnoli / Estilismo: Simona Melegari)

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Traje gris con chaqueta cruzada y jersey grueso de cashmere, de Brunello Cucinelli. Zapatos con flecos, de Santoni.
​(Fotografía: Chiara Romagnoli / Estilismo: Simona Melegari)

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Él: Jersey de cashmere, de Falconeri. Camisa con cuello a la coreana, de Acne Studios. Pantalones pitillo, de Stella McCartney. Mocasines de piel, de Doucal’s.
Ella: Traje con pantalón y camisa semitransparente con lazo al cuello, de Christian Dior. Zapatos, de Rodo.
​(Fotografía: Chiara Romagnoli / Estilismo: Simona Melegari)

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Camisa de cuadros, de Xacus. Jersey de cuello alto, de Corneliani. Pantalón de tweed, de Lardini.
​(Fotografía: Chiara Romagnoli / Estilismo: Simona Melegari)

Aunque nunca llueve a gusto de todos, las primeras lluvias animan al cambio de armario. Los todavía apacibles días invitan por su parte a reencontrarnos con jerséis y parkas livianas mientras los acolchados sin mangas protegen a la caída del sol.

La gabardina adquiere gran protagonismo. No obstante, son los tejidos los que marcan la estación. Junto a dichos tejidos, colores y texturas propias de estos meses definen la manera más elegante con la que combatir el descenso de temperaturas.

Hasta la llegada del invierno, y la de sus tejidos de franela con sus colores oscuros, es el turno de los tonos ocres y de las telas de entretiempo. Entre estas últimas destacan, tanto para jerséis como para chaquetas, la cachemira, un tejido bastante exclusivo cuyo origen hay que buscarlo en las montañas del Tíbet, y que destaca por su suavidad y ligereza.

Los colores del otoño son los de su bucólico paisaje, ocres y tostados que se traducen en rojizos, verdosos, marrones, tejas, etc. Siendo pronto todavía para los trajes más oscuros, los marrones, tanto lisos como diplomáticos, son una opción a destacar.

Un verde oscuro de, por ejemplo, un tejido de estambre con un chaleco con cuadro tipo Harris, dará como resultado un traje muy actual, pero también con reminiscencias al pasado más elegante de los años 30. Según el clima, bastará armar de estambre tanto chaquetas y trajes como cosidos con lanas de entretiempo para disfrutar de los colores y las hechuras relajadas propias del otoño.

Estilo Hombre
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