La fábrica de zapatos de John Lobb

  • Pantalla completa
El interior
1 de 14
Comparte la fotografía
El interior

Aspecto general de una de las tiendas que John Lobb tiene repartidas por el mundo. El taller tiene dos plantas. En la superior, la del corte y cosido de cada pieza de piel, la mayoría de los operarios son mujeres, mientras que en la parte baja son mucho más numerosos los hombres.

Zapatos y zapatos
2 de 14
Comparte la fotografía
Zapatos y zapatosPropuestas tan imperecederas que figuran, año sí y año también, entre sus más solicitadas, como William, López, Becketts, Chapel, City II, Ascot… Los zapatos de John Lobb suelen tener diez años de vida, desde que el cliente los compra hasta cuando se cansa de ellos.
El poder artesano
3 de 14
Comparte la fotografía
El poder artesano Aspecto del proceso de fabricación de los zapatos John Lobb, hechos totalmente a mano, como se aprecia en la imagen. 
La piel como protagonista
4 de 14
Comparte la fotografía
La piel como protagonista Las pieles que utiliza John Lobb provienen de Francia e Italia y son de la mayor calidad. A la hora de seleccionarlas, la fábrica es consciente de que de cada metro sólo se aprovecharán los dos tercios para cada par. Los artesanos cortan cada pieza con el cúter manualmente -esta fase se conoce con el nombre de clicking-, antes de prepararlos para su cosido.
Producción tradicional
5 de 14
Comparte la fotografía
Producción tradicional Sobre la mesa de trabajo, diversos instrumentos utilizados en la manufactura de John Lobb, que mantiene intactos los tradicionales sistemas de producción.
Botas
6 de 14
Comparte la fotografía
BotasModelo emblemático de bota de John Lobb, que ha desarrollado una completa línea de accesorios caracterizados por su impecable manufactura y la calidad de los materiales.
Exterior
7 de 14
Comparte la fotografía
Exterior Imagen de la muy bien conservada fachada de la fábrica. Londres, París, Nueva York, Tokio, Hong Kong, Seúl, capitales internacionales por excelencia, son algunas de las ciudades que cuentan con boutiques John Lobb, entre las que se incluyen las españolas Madrid (Núñez de Balboa, 16) y Barcelona (Paseo de Gracia, 93).
Ediciones exclusivas
8 de 14
Comparte la fotografía
Ediciones exclusivas

Cada año, John Lobb tiene la estupenda idea de crear un modelo en edición limitada, que lanza con motivo del día de San Crispín (25 de octubre), patrón de los artesanos del cuero, y que suele hacer las delicias de los coleccionistas y amantes de zapatos de máxima calidad.

Primavera-verano
9 de 14
Comparte la fotografía
Primavera-veranoModelo en piel de cocodrilo perteneciente a la colección de Primavera/Verano de la mítica manufactura John Lobb, instalada en el enclave estilístico de Northhampton.
Otoño-invierno
10 de 14
Comparte la fotografía
Otoño-inviernoModelos de la colección Otoño/Invierno de la manufactura, al más puro estilo inglés.
Kit de limpieza
11 de 14
Comparte la fotografía
Kit de limpiezaUn completo ‘kit’ de limpieza de la firma, y modelos de billeteros pertenecientes a la colección de accesorios.
Más allá del zapato
12 de 14
Comparte la fotografía
Más allá del zapatoImagen de un cinturón de piel de John Lobb, otra de sus especialidades.
Marroquinería exclusiva
13 de 14
Comparte la fotografía
Marroquinería exclusiva Aparte de las diversas líneas de calzado, de estilo tradicional pero con toque moderno, aunque parezca una contradicción, la prestigiosa marca crea cinturones y otros productos de marroquinería: carteras, billeteros, tarjeteros, llaveros…, realizados a mano.

Caminar, lo que se dice caminar, resulta de lo más saludable, aunque si nuestros pies calzan unos John Lobb, la combinación de pasos resulta algo realmente indescriptible. Para conocer los entresijos de este artesano de la zapatería masculina, hemos viajado hasta la localidad inglesa de Northampton, en plenos East Midlands. Mister John Lobb (1829-1895), un artesano que calzó desde el Príncipe de Gales a Eduardo VII, entre los caballeros de mayor fortuna, fue el creador de un revolucionario modelo de bota, a mediados del siglo XIX y dirigido a los buscadores de oro, que permitía esconder las pepitas del preciado metal en el tacón.

[Lea aquí: 7 zapatos para un gentleman]

La localidad de Northampton es famosa desde el siglo XVIII por la fabricación artesanal de calzado masculino. Allí radican hoy los talleres de Church’s, Crockett & Jones y Edward Green, entre otros importantes nombres. En este enclave inglés, parece como si el tiempo se hubiese detenido de algún modo, sobre todo al penetrar en el emblemático taller zapatero de John Lobb, porque aquí no hay espacio para la prisa, sino una excelencia que se debe a respetar cada una de las etapas en la creación de un buen calzado.

[Conozca Castori, zapatos con talento y elegancia]

Allí definen la calidad como “la capacidad de satisfacer los sueños del cliente”. Ellos lo argumentan del siguiente modo: diseños elegantes, materiales de primer nivel, métodos ancestrales del gran calzado made by hand. No en vano son alrededor de doscientas etapas las que puede llegar a necesitar un modelo, desde su diseño hasta su puesta a la venta. Es curioso, pero la mayoría de ellas se realizan en un periodo de cinco días. Al año vienen a producir veinticinco mil pares, lo que supone una media de unos quinientos pares semanales: cien por día.

 

Estilo Hombre
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios