Albert Adrià, la gran revelación de la gastronomía española, conquista Londres

El espacio Cakes & Bubbles se suma a un emocionante programa culinario en el Hotel Café Royal, que se ha ido desarrollando con creciente fervor en los últimos años

Foto: Albert Adrià en su nuevo local Cakes & Bubbles.
Albert Adrià en su nuevo local Cakes & Bubbles.

Tras su exitosa aparición en el Hotel Café Royal en 2016, el afamado chef Albert Adrià –que construyó una revolución gastronómica junto a su hermano, Ferran, en el legendario hotel de tres estrellas elBulli de Michelin– regresa a Londres para lanzar Cakes & Bubbles. Adrià, que fue elegido Mejor Chef Pastelero del Mundo por los 50 Mejores Restaurantes del Mundo, dirige un imperio de restaurantes que van desde los siempre agotados y vanguardistas boletos para el bar de tapas, hasta Hoja Santa, una moderna mesa mexicana a la que se le otorgó una estrella en la guía Michelin 2016, y su más reciente aventura, Enigma.

El chef Albert Adrià.
El chef Albert Adrià.

Cakes & Bubbles se suma a un emocionante programa culinario en el Hotel Café Royal, que se ha ido desarrollando con creciente fervor en los últimos años. Además del proyecto anterior de Adrià en 2016, los hermanos Roca de El Celler de Can Roca llevaron su famosa cocina al emblemático hotel ese mismo año. Cakes & Bubbles también se une al recién inaugurado Laurent, un restaurante de 110 cubiertos dirigido por el internacionalmente reconocido chef francés Laurent Tourondel y Ziggy's, un bar en homenaje a uno de los más renombrados clientes del Hotel Café Royal, David Bowie.

Uno de los postres creados por Adrià.
Uno de los postres creados por Adrià.

Cakes & Bubbles ofrecerá la mezcla perfecta de tradición y modernidad -con el capricho y el juego que ha venido a definir la obra de Adrià- sirviendo un desfile de postres excepcionales que desafían toda descripción. La famosa tarta de queso 'Tickets', un postre delicadamente elaborado y exquisito con notas de avellana y que se completa con una corteza de chocolate blanco no tradicional, ofrece a los clientes una degustación de una de las reservas más solicitadas en el mundo de la restauración.

Adrià posa en frente de su establecimiento.
Adrià posa en frente de su establecimiento.

Marcando la apertura de Cakes & Bubbles, este postre será retirado del menú de Entradas y estará disponible exclusivamente para los visitantes del sitio de Londres. Otros'clásicos' como el flan de huevo con caramelo oscuro y donuts caseros se sientan junto a una selección de especiales como los Airwaffles con plátano caramelizado y las bolas de tarta ninyoyaki de chocolate completan el menú junto a la repostería tradicional.

Una amplia selección de champagnes y vinos espumosos por copa y por botella estará disponible, a buen precio para facilitar el acceso y permitir la exploración de los variados productores que se ofrecen. Una experiencia de degustación de postres que incluye la posibilidad de elegir entre cuatro u ocho postres de tamaño para compartir o para descubrir en solitario, como dice Adrià "la emoción se encuentra en dos o tres bocados".

La cocina coral de Enigma

Enigma representa la concreción de todos los anhelos creativos y profesionales de Albert Adrià. “Es el resultado de la experiencia recogida en todos los proyectos anteriores y el esfuerzo de un equipo de profesionales comprometidos con su trabajo que se ha implicado al máximo en el desarrollo de un concepto único”, explica a Gentleman. 

Aun cuando Adrià es preciso al exponer los principios de Enigma, se antoja difícil comprender el innovador concepto si no se ha vivido la experiencia. Porque no se trata de un restaurante al uso, sino más bien de un espacio atípico, de arquitectura laberíntica y estética desnuda –quizás algo fría– donde se lleva a cabo una gastronomía coral, que nada tiene que ver con los platos de autor que acostumbran a servir los restaurantes de alcurnia.

“Lo que también nos diferencia es que admitimos platos de estilos muy disímiles, incluso recetas de corte clásico. Y preparaciones inspiradas en gastronomías de origen diverso”, explica el chef mientras el equipo –integrado por 28 personas– última los detalles para elaborar los 40 bocados que componen el menú.

El final del raro y memorable festín no será revelado en estas páginas, porque el misterio es uno de los componentes esenciales de la propuesta más fascinante y enigmática que ha elucubrado hasta la fecha el inquieto Albert Adrià. Que, dicho sea de paso, ya no sufre el peso de la figura de su hermano, sino más bien la aprovecha: “Ferran es mi mejor crítico”.

Gourmet
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