Diez errores que no debe cometer a la hora de vestir de cara a este verano

Elegancia y calor no se llevan especialmente bien, pero el perfecto caballero cuenta con armas eficaces para no caer en fallos de estilo

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Respetando estas sencillas diez normas no perderemos, con seguridad, nuestra elegancia de los días fríos y esta seguirá siendo la mejor tarjeta de presentación en los días calurosos que se avecinan.

1. Traje de baño y chanclas de goma por la ciudad.
A pesar de lo extendido de esta práctica, la formalidad que exige la ciudad nada tiene que ver con la que se aplica en la arena de la playa. Tan poco elegante resulta presentarse en el chiringuito con un zapato de doble hebilla como hacerlo con unas chanclas de goma en una sala de cine. Intentemos no abusar en la ciudad de las bermudas. Reservémoslas para lugares lejanos a esta y solo para ocasiones de día.

2. Vestir los mismos tejidos que en invierno.
Es el momento de guardar las lanas, las franelas, las vicuñas... y apostar por las lanas frías, las alpacas, los linos y los tejidos gabardina. En el vestir de sport, los jerséis de punto y los pantalones de algodón sustituyen a los de lana. Las camisas de lino son imprescindibles y su uso resulta elegante tanto junto al traje como con los atuendos informales. Los calcetines de algodón sustituirán siempre a los de lana.

3. No cambiar a cortes más desestructurados.
Es hora de olvidarnos de los trajes con entretelas de invierno y forros enteros y dar paso a entretelas de verano y medios forros, es decir, a trajes menos armados, menos serios y más ligeros. El frescor de la noche invita a chaquetas sport más estilosas y desestructuradas, sin hombreras ni forro alguno y de mangas ajustadas.

4. Continuar con la misma paleta de colores.
Si el verano se llena de luz y calor, ¿por qué seguir abusando de los azules y grises oscuros?. Introduzcamos tonos claros y alegres, que no llamativos, como el celeste o el gris suave. En el atuendo informal, mejor si se apuesta por pantalones de corte desenfadado y colores más propios de esta estación. Lo mismo en jerséis, camisas y, por supuesto, calcetines.

5. Apostar por camisas de manga corta.
Una camisa de manga larga ligeramente remangada resulta más estética que una de manga corta. Vigilemos que no queda el codo descubierto y acertaremos. Si seguimos prefiriendo el frescor de la manga corta, siempre resultará más elegante elegir un sencillo polo. Evitemos que el calor consiga desabotonarnos varios botones de la camisa. Las camisetas de tirantes están prohibidas.

6. Utilizar calcetines negros.
Si bien el seguir vistiendo con traje y corbata obliga a continuar con el uso de calcetines, hay que tener presente que, si en invierno resultaba muy aconsejable apostar por colores alejados del negro, en verano es sencillamente obligatorio elegir otras tonalidades. Con ciertos atuendos de corte deportivo se puede llegar hasta a prescindir de los calcetines, pero cuando se vistan es mejor escogerlos de algodón con algún diseño interesante; y de hilo de Escocia si fueran lisos.

7. Calzar zapatos sport armados y de cordones.
Si bien los zapatos de vestir que acompañan al traje en verano poco varían de los de invierno, los ya clásicos gominos o las cada vez más conseguidas alpargatas son una opción muy acertada en la vestimenta informal más estilosa. La ventaja de vestir estos zapatos sin calcetines concede, después de un abrigado invierno, además de elegancia, un merecido respiro a nuestros pies.

8. Mezclar prendas de invierno y verano. Vestir una chaqueta de verano con un pantalón de invierno rompe la armonía del conjunto. Igualmente, hay que evitar mezclar prendas de diferentes temporadas. Seguramente, combinar una chaqueta cruzada con unas bermudas sea algo muy de vanguardia, pero no es elegante y mucho menos coherente. Vestir un doble hebilla sin calcetines, será muy trendy, pero ni es bueno para nuestros pies ni, mucho menos, para nuestros zapatos. Y tampoco resulta elegante acompañar un traje de baño con unos mocasines.

9. Prescindir de la corbata con el traje.
Si queremos prescindir de la corbata, es mejor escoger, antes que el traje clásico, un conjunto de dos piezas, formado por un pantalón y una chaqueta independientes —algo por cierto muy agradecido en verano—, y el traje sigámoslo vistiéndolo siempre con corbata.

10. Escoger complementos de invierno.
Es el momento de apostar por las corbatas sin entretelar. Igualmente, las de punto tipo tricot sustituyen acertadamente a las de seda gruesa. Asímismo, un buen sombrero ecuatoriano, que no de paja, de ala estrecha y badana de franjas a colores. Algo muy importante y que tendría que ser diferente en invierno y en verano es el perfume. Las fragancias más frescas se convierten en las protagonistas de estas fechas, sustituyendo a las más intensas de invierno.

Estilo Hombre
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