Weegee: la leyenda del fotógrafo del crimen se da cita en Barcelona

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Weegee: la leyenda del fotógrafo del crimen se da cita en Barcelona
Su despacho particular
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Su despacho particular

Weegee sentado en un taburete, escribiendo a máquina en el maletero de su Chevrolet mientras fuma un cigarrillo, en 1942. Siempre alerta, llevaba en su coche una radio sintonizada con la frecuencia de la policía que le permitía llegar el primero a la escena del crimen. Su técnica, de duros contraluces, daba a las fotos un aura de verismo y dramatismo que sigue impactando al espectador.

© Weegee / International Center of Photography / Cortesía Colección M. + M. Auer.

En la escena del crimen
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En la escena del crimen

Este hombre ha matado a un policía, le han cacheado de arriba abajo antes de partir a la prisión de Sing Sing, 1939. En su biografía, Weegee confiesa que "según fui avanzando en mi trabajo decidí no volver a esperar para que el crimen viniera a mí; podía ir tras él. La radio de la policía era mi modo de vida. Mi cámara... mi vida y mi amor... era mi lámpara de Aladino”. 

© Weegee / International Center of Photography / Cortesía Colección M. + M. Auer.

Momentos únicos
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Momentos únicos

Domingo de Pascua, el sastre se pone su traje más elegante, como su familia, para asistir a misa, 1940. La muestra no solo presenta una cuidada selección de su trabajo, desde imágenes de crímenes, incendios o accidentes, sino también escenas de eventos sociales y populares. 

© Weegee / International Center of Photography / Cortesía Colección M. + M. Auer.

Crítica social
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Crítica social

Hombre detenido por travestismo, 1939.
Weegee fotografiaba un cadáver, pero también un baile de máscaras o un niño solitario; en sus fotos hay oscuridad, pero también ternura. Sin embargo, una de las singularidades de esta exposición de Foto Colectania es que muestra junto a las fotografías del autor, materiales originales de los periódicos y revistas donde se publicaron sus imágenes así como los fotolibros más célebres del reportero como la edición original de “Naked City”, que se publicó en 1945 y se convirtió inmediatamente en un best seller.

© Weegee / International Center of Photography / Cortesía Colección M. + M. Auer.

El crimen como espectáculo
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El crimen como espectáculo

Estos importantes hombres con zapatos de charol se esconden del fotógrafo con ayuda de su sombrero, 1941.

© Weegee / International Center of Photography / Cortesía Colección M. + M. Auer.

La otra cara de la moneda
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La otra cara de la moneda

Weegee vivía de noche, cuando se producían los hechos más truculentos. Con cámaras armadas de grandes lámparas de flash extraía de las sombras a delincuentes y víctimas, policías y bomberos, sorprendidos en los momentos más dramáticos. Sin embargo, su presencia nocturna también le hizo capturar la otra cara de la moneda: las fiestas de clase social alta. En la imagen, 'La señora G. W. Cavanaugh y una amiga llegan a la Ópera del Metropolitan', 1943.

© Weegee / International Center of Photography / Cortesía Colección M. + M. Auer.

Imágenes estremecedoras
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Imágenes estremecedoras

'El revolver sigue apuntando al muerto, boca abajo en la acera', ca. 1940. Las fotografías de Weegee mostrando escenas de crímenes siguen resultando estremecedoras, impactantes y no dejan de sorprendernos en contraposición con las que muestran a las damas de la alta sociedad (diapositiva anterior) neoyorquina vestidas con sus armiños y diademas asistiendo a estrenos cinematográficos, de ópera o teatrales.

© Weegee / International Center of Photography / Cortesía Colección M. + M. Auer.

Una vida en el filo
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Una vida en el filo

Proyección en 3D en el Palace Theater, 1945. Imagen en b/n utilizando película de infrarrojos y flash. Weegee, seudónimo de Arthur Fellig, tuvo una vida azarosa, se movía con soltura entre la policía y la mafia, y fue siempre consciente de la calidad del trabajo que estaba haciendo, quizá por eso firmaba todas sus fotos como “Weegee The Famous”. Su actitud despreocupada y sus aventuras inspiraron filmes de cine negro como 'The Public Eye' (Howard Franklin, 1992), 'L.A. Confidential' (Curtis Hanson, 1997), 'Road to Perdition' (Sam Mendes, 2002) o 'Nightcrawler' (Dan Gilroy, 2014).

© Weegee / International Center of Photography / Cortesía Colección M. + M. Auer.

Retrato de la aglomeración
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Retrato de la aglomeración

Multitud en Coney Island, 1940. Precisamente, retratar este tipo de aglomeraciones, como en las playas de Coney Island o en otros lugares de ocio de los neoyorquinos de entonces, hizo de la obra de Weegee algo irrepetible. 

© Weegee / International Center of Photography / Cortesía Colección M. + M. Auer.

Weegee (¿o ouija?)
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Weegee (¿o ouija?)

Arthur H. Fellig (Zloczwe, Polonia, 1899-Nueva York, 1968) fue un fotoperiodista que trabajó para medios y agencias como la Acme Newspictures, donde algunos comentan que le pusieron el mote Weegee que deriva de “ouija” en alusión a su supuesta capacidad de comunicarse con los muertos. Empezó a trabajar en una Nueva York dominada por el crimen y de hecho es un fotógrafo muy cinematográfico.

Un libro clave
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Un libro clave

Portada del libro “Naked City de Weegee. Essential Books, New York, 1945. La singularidad de la exposición en Foto Colectania radica en que muestra junto a las fotografías del autor, los fotolibros más célebres del reportero, como la edición original de “Naked City”, que se publicó en 1945 y se convirtió inmediatamente en un best seller. 

© Weegee / International Center of Photography / Cortesía Colección M. + M. Auer.

En el Nueva York convulso de los años 30 y 40, Weegee era un fotógrafo freelance conocido por publicar en los grandes periódicos. Logró convertirse en una leyenda del crimen, no por cometerlo sino por retratarlo. Hacer del crimen un espectáculo fue precisamente su filosofía. Siempre alerta, llevaba en su coche una radio sintonizada con la frecuencia de la policía que le permitía llegar el primero a la escena del crimen. Su técnica, de duros contraluces, daba a las fotos un aura de verismo y dramatismo que sigue impactando al espectador.

[Pinche aquí para ver las 15 imágenes más impactantes del fotoperiodismo]

“Mi coche se convirtió en mi hogar. Era un biplaza, con un maletero especial extra grande. Guardé todo allí, una cámara extra, los casquillos de las bombillas de flash, una máquina de escribir, botas de bombero, cajas de cigarros, salami, película de infrarrojos para disparar en la oscuridad, un recambio de ropa interior, uniformes, disfraces y zapatos extras y calcetines", confiesa en su biografía.

[Lea aquí: La guerra a través del ojo de una cámara]

Este y otros secretos podrán conocerse en Barcelona a través de la exposición 'Weegee by Weegee', coproducida por la Fundación Banco Sabadell y organizada por la Fundación Foto Colectania y abierta al público hasta el 5 de noviembre. La muestra reúne más de cien fotografías de época de una de las mejores colecciones fotográficas del mundo, M.+M. Auer de Suiza, en una cuidada selección vertebrada a partir de los libros de Weegee y publicaciones en prensa. Casi un siglo después de que hiciera sus primeras fotos, la obra de Weegee sigue emocionando tanto al público como a la crítica, gracias a su estilo descarnado y dramático que consiguió reflejar la sociedad y la vida nocturna de una ciudad que él conocía mejor que nadie.

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